Vuelve Super con todo: la remasterización que pone a Beerus en el centro de la escena
Toei Animation reanimó el primer arco de Dragon Ball Super en una versión más ágil y con mejor acabado visual, disponible en cuatro plataformas de streaming. Una oportunidad para revisitar a Goku frente al Dios de la Destrucción sin los tropiezos de la emisión original de 2015.
Me acuerdo de la primera vez que vi La batalla de los dioses en el cine, en 2014, con la butaca vibrando cada vez que Goku se cruzaba con un rival que de verdad lo superaba. Esa sensación de estar frente a algo nuevo, de que por fin aparecía alguien a la altura del Saiyajin, es la misma que busca recuperar ahora Dragon Ball Super: Beerus, la versión remasterizada del primer arco de la serie que Toei Animation acaba de poner en cuatro plataformas de streaming y que llega, hay que decirlo, con una animación notablemente más cuidada que la emisión original de 2015.
Qué cambia respecto de lo que ya se conocía
La base es la misma de siempre: Goku vive en una calma que le queda chica después de la derrota de Majin Buu, pasa los días entre el campo y el cuidado de Goten y siente que le falta un rival. En paralelo, Beerus, el Dios de la Destrucción, se despierta de un largo letargo con hambre y con la intuición de que existe un combatiente capaz de darle el desafío que busca. El arco ya se había visto como película y como serie; la diferencia ahora es cómo se cuenta.
- Secuencias completas reanimadas desde cero, con un acabado muy superior al de 2015.
- Escenarios redibujados que ganan en profundidad y color.
- Recorte de tramas secundarias, entre ellas el viaje familiar de Vegeta, para ir más directo al enfrentamiento central.
- Efectos visuales renovados que aprovechan mejor las herramientas actuales de producción.
La operación recuerda, y no es casual, a lo que se hizo con Dragon Ball Z Kai hace ya algunos años: limpiar el ritmo, podar lo que sobra y acercar la serie al papel de Akira Toriyama y Toyotaro. Lo que se ve en pantalla es un producto más ágil, que va al cruce entre Goku y Beerus sin los rodeos que pesaron en la emisión original.
La animación es, a mi entender, el gran argumento de este regreso. Las escenas nuevas lucen con un nivel muy alto, y en los momentos de combate se nota la diferencia. Conviven, eso sí, con planos de la versión de hace una década que no envejecen del mismo modo y que, por contraste, se hacen más evidentes. Es la tensión lógica de un remaster que no es un remake completo: hay saltos de calidad, pero la tendencia general es para arriba.
En lo personal, me quedo con la idea de que este relanzamiento corrige justo los dos flancos que más se le criticaron al debut de la serie: una animación irregular y un ritmo que se estiraba de más. Si Toei mantiene este nivel en los capítulos que sigan, estamos probablemente ante la forma de referencia para volver a ver esta etapa de la historia de Goku. Y para los que ya vimos La batalla de los dioses en su momento, vale la pena reencontrarse con ese combate con los ojos de hoy: la historia es la misma, pero se cuenta como muchos quisimos que se contara desde el principio.
