Hotspot del celular: cuatro ajustes que conviene no saltear
Compartir datos desde el teléfono es cómodo, pero una clave floja o un cifrado viejo pueden abrirle la puerta a equipos que no conocés. Repasamos qué tocar en Android e iOS para controlar quién se conecta, cuánto consume y cuándo queda activa la red.
¿Cuántas veces dejaste el hotspot prendido sin acordarte? Sí, ya sé, es más cómodo que buscar una WiFi en cualquier café. Pero el celular, cuando funciona como módem portátil, comparte los datos móviles con computadoras, tabletas u otros dispositivos, y cualquiera cerca puede intentar sumarse si nadie revisó la configuración.
¿La contraseña es una llave o un adorno?
Una clave corta, una fecha de nacimiento o una secuencia obvia son fáciles de adivinar. Lo recomendable es mezclar mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales, y no reutilizar la misma clave de otra cuenta o servicio. Y el nombre de la red también conviene cambiarlo, porque el predeterminado puede delatar la marca o el modelo del equipo.
¿Qué cifrado elegir entre WPA2 y WPA3?
Para quien no vive con la sigla en la boca: WPA es el estándar de protección de la red inalámbrica, y el número indica la versión. WPA3 ofrece mayor protección que WPA2, así que, si tu celular y los equipos que se van a conectar lo soportan, es lo preferible. Si no está disponible, WPA2 sigue siendo válido, aunque no sirve frente a redes abiertas o sin contraseña. Dónde se encuentra la opción depende del fabricante, y suele estar en los ajustes de conexión o de punto de acceso personal.
- Revisar periódicamente qué dispositivos están conectados.
- Si aparece un equipo desconocido, apagar el hotspot, cambiar la contraseña y volver a habilitarlo solo para los autorizados.
- Desactivarlo al terminar, porque dejarlo activo sin uso es un riesgo innecesario y gasta batería.
- Usar el apagado automático, si el modelo lo ofrece, cuando no haya dispositivos conectados durante un tiempo determinado.
El último control es el consumo. Tanto Android como iOS muestran cuántos gigabytes se usaron y qué aplicaciones demandaron más información. Si el gasto supera lo que esperabas, puede ser una señal de que algún dispositivo ajeno está usando tu conexión. Cuatro ajustes, unos minutos y bastante tranquilidad, sin necesidad de ser experto en nada.
