Un estudio privado advierte que los impuestos pendientes podrían sumar más de 230 pesos al litro de nafta súper en el Gran Buenos Aires
El Grupo de Estudios de Economistas Geres proyectó un alza del 11,2% en la súper y del 4,3% en el gasoil grado 3 si se aplicaran los ajustes impositivos que quedaron sin trasladar. Se trata de un escenario hipotético, no de una suba confirmada.
Andrea Carrizo, Economía — Un relevamiento del Grupo de Estudios de Economistas Geres encendió una alarma en el sector de los combustibles: si se aplicaran de manera completa los ajustes impositivos que permanecen pendientes de traslado, la nafta súper en el Gran Buenos Aires treparía hasta los $2.318 por litro, lo que representaría un incremento del 11,2% respecto del valor de referencia considerado en el cálculo. Para el gasoil grado 3, la suba estimada sería del 4,3%, con un precio final que rondaría los $2.477 por litro.
Vamos a los números. La diferencia para el bolsillo del consumidor sería de aproximadamente $233 por cada litro de nafta súper y de unos $102 por cada litro de gasoil grado 3. Al proyectar el impacto sobre un tanque completo, el trabajo señaló que el gasto adicional podría acercarse a los $11.600 en la súper y a los $5.100 en el gasoil, siempre dentro del escenario analizado y con datos de ARCA (ex AFIP) y de la Secretaría de Energía.
Por qué la súper acusa un salto mayor que el gasoil
El desfasaje entre ambos porcentajes se explica por los montos impositivos pendientes en cada producto. En la nafta súper, el Impuesto a los Combustibles Líquidos y el Impuesto al Dióxido de Carbono suman $411,45 por litro en el esquema considerado (datos de ARCA). Con una actualización plena por el índice de precios al consumidor, esa carga treparía hasta los $676,44. Una vez incorporado el efecto de la participación de los biocombustibles en la mezcla, el importe pendiente para la súper queda en $233,19 por litro.
En el gasoil grado 3, en tanto, la diferencia impositiva inicial es de $110,26 y se reduce a $101,99 al considerar la mezcla obligatoria con biodiesel. La menor carga relativa es la razón principal por la cual la suba porcentual esperada resulta sensiblemente inferior a la de la nafta súper.
Qué condiciones deberían cumplirse para ver esos valores en los surtidores
- Que se efectivicen todos los ajustes impositivos que permanecen pendientes de aplicación.
- Que las empresas del sector trasladen íntegramente esa carga al precio de venta al público: si absorben una parte, el incremento efectivo en el surtidor sería menor.
- Que se mantenga el esquema vigente de mezcla con biocombustibles considerado en el cálculo (datos de la Secretaría de Energía).
El informe reitera que las cifras describen un escenario posible y no constituyen una confirmación de suba. En términos comparativos, el alza potencial del 11,2% en la súper contrasta con la variación mucho más moderada del 4,3% en el gasoil grado 3, una brecha que responde a la estructura impositiva de cada combustible. Para dimensionar el peso sobre la economía doméstica, el cálculo tomó como base precios de $2.085 para la súper y de $2.375 para el gasoil grado 3, valores de referencia utilizados por el Geres y no necesariamente los vigentes en cada estación de servicio.
El dato a mirar el mes que viene es el ritmo de aplicación de los ajustes impositivos sobre el Impuesto a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, así como el porcentaje de traslado que decidan las petroleras: de esa combinación dependerá si el escenario de $2.318 por litro de súper y $2.477 por litro de gasoil grado 3 finalmente se concreta o queda acotado a un ejercicio teórico.
