Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Game Pass se reacomoda: Xbox le baja el precio al servicio y le saca a Call of Duty el sello de estreno del día uno

La nueva jefa de la división, Asha Sharma, aseguró que la suscripción volvió a crecer tras ocho meses en caída. Los cambios llegan en el marco de una poda que dejó casi 2.000 despidos y varios estudios cerrados, y reavivan el debate sobre qué mira el usuario a la hora de pagar.

Por Sofía AgüeroCultura y espectáculos · · hace 9 d
Game Pass se reacomoda: Xbox le baja el precio al servicio y le saca a Call of Duty el sello de estreno del día uno

Me imagino la pantalla de la Xbox encendiéndose en miles de living rooms de la Argentina mientras los servidores de Microsoft procesan, en silencio, una de las decisiones más comentadas de los últimos meses: por primera vez en mucho tiempo, Game Pass no solo cambia de fondo sino también de precio, y de paso le dice adiós a una de sus cartas más fuertes, la entrada de Call of Duty al catálogo el mismo día de su lanzamiento. La movida llega de la mano de Asha Sharma, la ejecutiva que tomó las riendas de la división en lugar de Phil Spencer, y se inscribe en una operación mucho más grande que incluyó casi 2.000 despidos y el cierre de varios estudios.

Menos plata por mes, pero un beneficio histórico que se cae

Lo concreto, para el que paga, es que la suscripción ahora sale más barata. Hasta ahí, la buena noticia. La otra cara de la moneda es que Call of Duty deja de ser uno de esos títulos que aparecen automáticamente en el catálogo el día cero, una promesa que la empresa había usado como anzuelo para tentar a los jugadores más cazadores de estrenos. Todavía no trascendieron los nuevos valores para cada país, así que por ahora la cifra exacta queda en el aire, pero la dirección del cambio es clara: menos costo mensual a cambio de un catálogo que pierde uno de sus caballitos de batalla.

“Game Pass volvió a crecer y mejoró la retención de usuarios después de ocho meses de retroceso.”Asha Sharma, jefa de la división Xbox, en un memorándum interno

Sharma fue al hueso en el memo que les mandó al personal: la empresa tocó un piso histórico, empezó a recuperarse y ahora pretende reinvertir en el negocio. La frase tranquiliza a los inversores, pero deja varias preguntas flotando, empezando por una muy simple: cuántos suscriptores tiene hoy el servicio. La ejecutiva habló de recuperación y de mejor retención, pero no soltó un número nuevo que permita medir qué tan grande es ese rebote.

  • Una baja de precio para abaratar el costo de la suscripción mensual.
  • La salida de Call of Duty del esquema de incorporaciones desde el día del lanzamiento.
  • El anuncio de que Game Pass retomó el crecimiento y mejoró la retención de usuarios.
  • Una reorganización que incluyó cerca de 2.000 despidos y el cierre de varios estudios.
  • La ratificación de tres apuestas que, según la propia compañía, rindieron por debajo de lo esperado: Game Pass, la distribución multiplataforma y la ampliación del catálogo.

La sombra de los 100 millones y la poda de estudios

Para entender la magnitud de lo que se juega Xbox hay que remontarse a 2023, cuando la empresa declaró ante la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos que su objetivo era llegar a los 100 millones de suscriptores a Game Pass en 2030. Esa cifra, que en su momento sonó ambiciosa, quedó flotando como una brújula y hoy, con la compañía ajustando cinturón, parece todavía más lejana. Al comunicar los recortes, la propia Sharma reconoció que las apuestas no habían alcanzado el crecimiento esperado y que la estructura de costos se había vuelto más pesada de lo previsto. Se habla de una Xbox que, puertas adentro, se reacomoda después de una etapa de expansión que no terminó de cerrar.

Y acá viene lo mío, que lo quiero dejar claro porque me parece lo más honesto: como alguien que mira este mercado desde hace años, lo de Sharma me parece un paso obligado más que una celebración. Bajar el precio puede sumar suscriptores nuevos, sí, pero sacar a Call of Duty del día uno es un mensaje fuerte, casi un pedido de disculpas implícito a un modelo de negocio que no logró consolidarse. Lo que me llevo, después de leer todo, es una sensación agridulce: la plataforma sigue viva y creciendo otra vez, pero a costa de un dolor de crecimiento muy grande, con miles de familias afuera y proyectos creativos cerrados. La pregunta de fondo, la que le queda dando vueltas a cualquiera que esté por pagar una suscripción, sigue siendo la misma: qué pesa más a la hora de poner la tarjeta, si el precio, el tamaño del catálogo o esa promesa de jugar lo nuevo el mismo día que sale. Mientras Xbox no termine de contestar eso con hechos y no solo con memos internos, el signo de pregunta va a seguir ahí, instalado en la pantalla de inicio.

SA
Sofía AgüeroCultura y espectáculos

Te puede interesar