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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Doce ficciones para noches largas: del colapso social al confort de los animales en Yorkshire

Una guía para elegir la próxima serie según las ganas de cada uno: intrigas danesas, comedias universitarias, dramas familiares en islas griegas y hasta una veterinaria entrañable. Hay opciones para todos los tiempos y los ánimos.

Por Sofía AgüeroCultura y espectáculos · · hace 17 d
Doce ficciones para noches largas: del colapso social al confort de los animales en Yorkshire

Me imagino la escena y me entusiasmo antes de apretar play: la pantalla en negro, el sillón, el control remoto a mano y esa bendita duda de qué ver. Por eso me gusta armar recorridos como éste, porque elegir una serie puede ser tan decisivo como elegir un destino de vacaciones. El material que tengo sobre la mesa me propone doce ficciones distintas, y la verdad es que hay para todos los gustos: desde el vértigo de un mundo que se cae a pedazos hasta la calma de un veterinario que recorre los campos de Yorkshire con su maletín.

El colapso propone algo distinto desde el vamos: ocho episodios de unos veinte minutos cada uno, rodados en plano secuencia, con relatos independientes sobre personas que intentan sobrevivir cuando la sociedad se derrumba. Es ideal para una noche corta pero intensa, de esas en las que uno quiere sentir que el tiempo pasa distinto. Si en cambio la idea es meterse de lleno en un mundo y no soltarlo más, Los Durrell es una apuesta segura: cuatro temporadas para acompañar a una familia que deja Inglaterra y se instala en Corfú, a partir de los libros autobiográficos de Gerald Durrell. Es una de esas series que dejan ganas de mudarse a una isla griega.

El suspenso, por tres caminos diferentes

Si lo que buscan son intrigas, el recorrido tiene paradas bien marcadas. La ruta del dinero es una producción danesa que arranca con el hallazgo de un trabajador muerto en un parque eólico y de ahí se dispara hacia una investigación sobre prácticas empresariales turbias. Glue, en cambio, escrita por Jack Thorne, lleva el misterio a un pueblo rural inglés: aparece un cadáver debajo de un tractor y los secretos de un grupo de adolescentes empiezan a quedar al descubierto. Y para los que prefieren la teoría conspirativa bien servida, Utopia, de Dennis Kelly, sigue a unos usuarios de un foro que dan con el manuscrito de una novela gráfica que parece anticipar catástrofes, y entonces una organización poderosa los persigue para quedarse con el papel. Stephen Graham, en The Virtues, se pone en la piel de un hombre que vuelve a Irlanda para enfrentar un trauma infantil y reencontrarse con una hermana.

  • El colapso: ocho episodios breves, en plano secuencia, sobre el fin del mundo tal como lo conocemos.
  • Los Durrell: cuatro temporadas en Corfú, basadas en los recuerdos del naturalista Gerald Durrell.
  • La ruta del dinero: thriller danés con un parque eólico como escenario de un crimen.
  • Glue: el pueblo inglés entero sacudido por un cuerpo aparecido debajo de un tractor.
  • Utopia: conspiraciones, novelas gráficas proféticas y perseguidores sin escrúpulos.
  • The Virtues: Stephen Graham en uno de los papeles más contenidos y desgarradores de su carrera.

Universidades, amistades grandes y un pueblo con olor a campo

Cuando el ánimo pide algo más cercano a lo cotidiano, aparecen varias propuestas que abrazan en lugar de asustar. Big Boys trabaja el duelo desde la vida universitaria: Jack llega a la facultad después de pasar un año en su casa tras la muerte de su padre y termina cruzándose con Danny. Son tres temporadas para reírse, llorar un poco y recordar lo que significa hacerse grande lejos de los viejos amigos. Leonard y Hungry Paul, con Alex Lawther y Laurie Kynaston, se mueve en ese mismo territorio de las amistades adultas: una muerte, una boda y un romance que modifican para siempre las rutinas de los personajes. Y si lo que se necesita es bajar las revoluciones por completo, Todas las criaturas grandes y pequeñas lleva ya seis temporadas acompañando al joven veterinario James Herriot por los pueblos de Yorkshire, con esa paz rural que se agradece después de un día largo.

Russell T. Davies y compañía: cuando el humor y la ternura van de la mano

Hay un tramo del recorrido que firma casi entero Russell T. Davies. Queer As Folk es una de las piedras fundacionales de la representación en la televisión: tres hombres gays en Manchester, con todo lo que eso implica en términos de libertad, deseo y peleas de cada día. Nolly, en cambio, es otra cosa: Helena Bonham Carter interpreta a Noele Gordon, una estrella televisiva que dominó las pantallas británicas durante décadas y a la que de un día para otro le dijeron que no la querían más al frente del programa. Es de esas ficciones que duelen un poco porque uno sabe que historias parecidas pasaron de verdad. Y para terminar con una sonrisa, Such Brave Girls se anima con las hermanas Josie y Billy y su madre soltera, en un retrato familiar que no se guarda nada.

Si me preguntan a mí, la elección depende menos del catálogo y más del día. Hay noches para el plano secuencia de El colapso, noches para reencontrarse con los Durrell en Corfú, noches para dejarse cuidar por James Herriot en Yorkshire y noches para bancar a Noele Gordon en su pelea desigual contra la pantalla chica. Las doce conviven sin pelearse, y eso es lo mejor: uno vuelve a empezar cada semana, cambia de isla, de idioma, de siglo y de ánimo. Al final, lo más lindo de tener tantas opciones es que siempre queda una serie pendiente para la próxima noche.

SA
Sofía AgüeroCultura y espectáculos

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