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Viernes, 16 de octubre de 2026
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"Boiúna": la serpiente del Amazonas que se anima a tomarse el terror en serio

Sin ironía, sin guiños cómplices y con la paciencia como principal herramienta, la película brasileña de bajo presupuesto recupera la mitología amazónica y la convierte en una propuesta de género honesta, cumplidora y más sólida de lo que su modesto envoltorio sugiere.

Por Sofía AgüeroCultura y espectáculos · · hace 2 d
"Boiúna": la serpiente del Amazonas que se anima a tomarse el terror en serio

Hay una imagen que se repite cada vez que una película de monstruos gigantes arranca en serio: la cámara sobrevuela un río oscuro, el agua se mueve con un oleaje que no tiene nada que ver con el viento, y en algún lugar del follaje algo respira distinto. "Boiúna: La leyenda del Amazonas" arranca exactamente así, pero con una decisión que en el subgénero cuesta encontrar: se niega a hacer el chiste. No le guiña el ojo a la sala, no le pide al público que se ría de lo que está viendo, no presenta personajes que actúen como si supieran que protagonizan una ridiculez. La sala se entera rápido de que acá el pacto es otro.

Antes de este estreno venía trabajando la idea de que el cine de serpientes gigantes tenía un manual estilístico casi sagrado: tono burlesco, personajes caricaturescos, criaturas que aparecían de manera constante para disimular los hilos flojos del guion. La película brasileña, rodada con recursos modestos y un presupuesto que se nota, decide tomar el camino inverso. Y lo más interesante es que esa decisión no nace de la pretensión de hacer un film de autor disfrazado de serie B, sino de una convicción de género: el terror funciona mejor cuando se lo trata como terror.

Una mitología explicada con tiempo

El film se toma su tiempo antes de mandar a sus protagonistas a la jungla. La mitología de la criatura, conocida en el folklore amazónico como una enorme serpiente acuática asociada a la transformación y a los espíritus del río, se presenta con la seriedad de quien necesita que el espectador entienda qué es lo que va a enfrentar. Los personajes tienen motivaciones creíbles, no excusas de cartón para meterse en la boca del lobo, y el desarrollo previo funciona como un capital narrativo que paga con creces cuando empieza la acción.

Para quien busque ritmo frenético desde el minuto uno, esa paciencia puede resultar incómoda. Para el resto, es una de las grandes virtudes de la película: cuando la Boiúna aparece, las secuencias de acecho son sucias, físicas, con tensión genuina. La serpiente no está sola en la amenaza: comparte protagonismo con cocodrilos, arenas movedizas y una selva que tampoco perdona. El subgénero pocas veces se permite esa coreografía de peligros múltiples.

Quien esto escribe viene de una relación larga con las películas de monstruos gigantes, formada en buena parte entre sillones de VHS y funciones de madrugada, y por eso mismo celebra que un título como "Boiúna" se anime a tomarse en serio. No es una obra maestra ni lo pretende, pero dentro de las coordenadas del género trabaja con una honestidad que se agradece. La película sabe lo que es, no lo disimula, y eso, en un subgénero acostumbrado al autoparodicio permanente, termina siendo un acto de coraje pequeño pero valioso.

“¿Le suma o le resta a una película de terror que decida evitar el humor y tomarse en serio a sí misma?”Pregunta abierta a los lectores
SA
Sofía AgüeroCultura y espectáculos

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