Volvió Río Café Bar a Almagro: pastas caseras, bodegón y un homenaje en la barra
Después de más de un mes cerrado, el histórico local de Sarmiento y Aníbal Troilo reabrió sus puertas con nuevos dueños, cocina renovada y una carta que combina cafetería, parrilla y pastas elaboradas en el sótano. Los precios arrancan en $14.000 y hay platos para compartir.
Si andás por la esquina de Sarmiento y Aníbal Troilo, en pleno corazón de Almagro, te vas a encontrar con una postal que durante poco más de un mes estuvo apagada. Río Café Bar, en Sarmiento 4699, volvió a abrir sus puertas el lunes 21 de septiembre con nuevos responsables, una cocina puesta a nuevo y una carta que se anima a mucho más que el café y la medialuna de la mañana.
La propuesta combina lo mejor del bodegón porteño con el ritmo de un bar de toda la vida. Para arrancar, las tortillas salen $15.000 y los buñuelos, $14.000. Después, las milanesas con guarnición arrancan en $18.500, una cifra que no escapa a la trepada general pero que se mantiene dentro de lo razonable para la zona.
Pasta casera, parrilla y un bife para compartir
El gran diferencial de esta nueva etapa está en las pastas. Rodrigo, uno de los nuevos dueños, me contó que se elaboran en el propio local, en un sector de producción que se montó en el sótano, un espacio que antes estaba sin uso y que hoy funciona como el corazón silencioso del restaurante. La cocina, que durante la gestión anterior tenía poca actividad, fue modernizada de punta a punta.
Para los que van con hambre de hierro, la carta incluye un bife de chorizo para compartir a $56.000, que llega con huevos, morrón y papas fritas, una combinación clásica que nunca falla. Y para el final, los clásicos de siempre: flan, tiramisú y panqueques caseros, todo hecho en casa.
El horario es amplio: de lunes a sábado, de 7 a 0, y los domingos de 8 a 12, ideal para el desayuno o un almuerzo temprano. Los precios que te dejo son los informados en la reapertura, así que conviene confirmarlos en el momento, porque en estos tiempos moverse rápido es casi una obligación.
Una barra amarilla y la foto de Carlos
“Las negociaciones empezaron hace ocho o nueve años. Carlos había estado al frente del bar durante 35 años.”Rodrigo, nuevo dueño de Río Café Bar
El salón también se renovó. Adiós al rosa de las paredes y a la palmera pintada: ahora predominan los tonos amarillos y una barra de madera que le da una calidez distinta al lugar. La gestión cambió después de años de conversaciones con el propietario anterior, Carlos, que murió días antes de la reapertura. Los nuevos responsables le dejaron una fotografía suya junto a la puerta, como un homenaje íntimo, con la ilusión de que pudiera verla al regresar.
Cómo llegar y una alternativa fuera de la guía
- Subte: estación Carlos Gardel (línea B), a dos cuadras.
- Colectivos: varias líneas pasan por Sarmiento, una opción práctica si venís de Once o Villa Crespo.
- Auto: hay estacionamiento en la zona, aunque conviene ir con tiempo porque es barrio de mucho movimiento.
Si te copa la idea de almorzar pastas caseras pero querés algo un poco más escondido, te tiro una alternativa: en la calle Mario Bravo al 1100, también en Almagro, funcionan varios restaurantes de cocina italiana de raíz familiar, con menos fama en redes y precios que suelen ser un escalón más abajo. No es un secreto a voces, pero vale la pena preguntar a los vecinos del barrio, que siempre tienen la data fresca.
La mejor época para ir
Siendo honesto, la mejor época para acercarse es en esta misma primavera, cuando el calor todavía no aprieta de noche y se puede aprovechar la barra al atardecer. El verano también sirve, sobre todo para quienes gustan de almorzar temprano y escapar del pico de temperatura. En cualquier caso, pasá un día cualquiera y dejate tentar por unas pastas que nacen en el sótano de un bar que vuelve a latir.
