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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Varicela en dos escuelas neuquinas: lo que hay que saber sobre síntomas, contagio y vacunación

El Ministerio de Salud de Neuquén confirmó 17 casos entre estudiantes de la EPET 17 y la EPET 20. Las familias pueden revisar el carnet, reconocer las señales de alerta y consultar ante cualquier sospecha. La infección suele transmitirse antes de que aparezca el sarpullido y exige cuidados para evitar que se siga propagando.

Por Teresa GordilloSociedad · · hace 7 d
Varicela en dos escuelas neuquinas: lo que hay que saber sobre síntomas, contagio y vacunación

La mañana llega tibia a las puertas de la EPET 17, en el corazón de Neuquén capital, y un grupo de padres se acerca con la misma pregunta dibujada en la cara: qué hacer con la varicela que ya golpeó a ocho compañeros de sus hijos y que, del otro lado de la ciudad, mantiene a otros nueve estudiantes de la EPET 20 aislados en sus casas. La confirmación oficial llegó desde el Ministerio de Salud provincial y puso en alerta a toda la comunidad educativa, aunque el panorama dista de ser dramático: los adolescentes afectados se encuentran en buen estado general, cumplen el reposo indicado y reciben tratamiento para sobrellevar los síntomas mientras las ampollas se transforman, lentamente, en costras.

La varicela es una infección habitual en la infancia, aunque en la adolescencia puede presentarse con mayor intensidad y traer complicaciones que conviene no subestimar, y la particularidad más desconcertante que tiene es que el virus empieza a circular antes de que el cuerpo dé señales claras: una persona puede contagiar uno o dos días antes de que aparezca la primera mancha y recién cortar esa cadena de transmisión cuando todas las lesiones se han convertido en costras, un detalle que vuelve clave prestar atención a los pródromos, esa especie de preludio que incluye fiebre, dolor de cabeza, cansancio, decaimiento general y hasta pérdida de apetito, síntomas que muchas veces se confunden con un cuadro gripal o con el inicio de clases después de un fin de semana pesado.

Cómo se transmite y cuánto tarda en manifestarse

  • Por vía aérea, a través de las gotas que se expulsan al toser, estornudar o simplemente hablar, en ese intercambio cotidiano que los adolescentes sostienen en los pasillos y en los patios de las escuelas técnicas.
  • Por contacto directo con el líquido que contienen las ampollas, una vía importante en chicos y chicas que comparten gimnasios, talleres o vestuarios.
  • El período de incubación puede extenderse entre diez y veintiún días desde la exposición, por lo que conviene mantener la vigilancia durante casi tres semanas después de un contacto estrecho.

Una vez que aparecen las lesiones en la piel, el cuadro se vuelve inconfundible: manchas rojizas que evolucionan a ampollas cargadas de líquido, generan una picazón intensa y, con el correr de los días, terminan formando costras que dan paso a la recuperación, y acá entra otro de los consejos que repiten los pediatras una y mil veces, porque suena obvio pero se incumple a menudo: mantener las uñas limpias y cortas para evitar que el rascado profundo lastime la piel y abra la puerta a infecciones bacterianas que pueden complicar un cuadro que, en principio, es benigno.

La vacuna, la herramienta central para cortar el contagio

Desde la cartera sanitaria neuquina recordaron que el Calendario Nacional de Vacunación contempla dos dosis gratuitas y obligatorias de la vacuna contra la varicela durante la infancia, y llamaron la atención sobre un punto sensible: los chicos y chicas nacidos en 2021, que este año cumplen cinco años, forman parte de uno de los grupos con menor cumplimiento del esquema completo, un dato que incomoda y preocupa, porque significa que hay un bolsón de niños que todavía no completaron la protección y que pueden convertirse en el eslabón por donde el virus siga circulando en las aulas y en los hogares.

Por eso, la recomendación más concreta para las familias neuquinas en estos días es bien terrenal: sacar el carnet de vacunación, mirar con calma si están las dos dosis anotadas, acercarse al centro de salud más cercano y, si falta alguna, completarla sin demora, porque aunque la escuela vuelva a la normalidad y los casos aislados se recuperen, la varicela tiene la costumbre de volver cada primavera y cada verano, acechando en los jardines de infantes, en las colonias y, también, en los pasillos de las escuelas técnicas donde concurren los adolescentes que, muchas veces, ni siquiera sospechan que no tienen el esquema al día.

Mientras tanto, en las dos escuelas afectadas se realizan seguimientos personalizados, se brinda contención a las familias y se evalúa a los contactos estrechos de cada caso confirmado, una tarea que las autoridades sanitarias y los equipos directivos llevan adelante en silencio, sin estridencias, con el único objetivo de que la curva de contagios empiece a descender y de que el ciclo lectivo pueda continuar su rumbo sin sobresaltos mayores, porque detrás de cada número hay un estudiante, una familia y una comunidad educativa que espera, simplemente, que el sol de la patagonia siga entrando por las ventanas de las aulas como entra esta mañana que arranca tibia en Neuquén.

TG

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