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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una terraza escondida sobre Junín te deja mirar el Recoleta desde arriba, sin pisar el cementerio

En el último piso de un hotel boutique funciona un mirador acristalado abierto al público: vistas aéreas de mausoleos, audioguías con 57 historias y una merienda con copa de vino para cerrar la tarde.

Por Jimena QuirogaTurismo · · hace 42 d
Una terraza escondida sobre Junín te deja mirar el Recoleta desde arriba, sin pisar el cementerio

Parate un segundo en la vereda de Junín casi esquina Quintana, levantá la mirada y fíjate en la terraza del último piso del hotel Urban Suites. Ahí arriba, donde muchos pasarían de largo pensando que es un reservado cualquiera, funciona desde hace tiempo un mirador acristalado abierto a cualquiera que quiera asomarse al Cementerio de Recoleta sin pagar entrada y sin pisar una baldosa del camposanto. Es, literalmente, verlo desde arriba, con el Río de la Plata como telón de fondo cuando el día se entrega.

Cuarenta minutos, código QR y 57 historias

El circuito está pensado para calzar como pausa dentro de una recorrida por la zona: dura unos 40 minutos y se hace al ritmo de uno. Al llegar te entregan las indicaciones y, desde entonces, el celular se vuelve tu guía: cada ventanal tiene un código QR que abre la plataforma "El Mirador de la Historia", con audioguías en castellano, inglés y portugués. Son 57 relatos sobre las figuras y los mitos enterrados allí, investigados y escritos por Daniel Naler Roxlo. Eva Perón, Alfonsina Storni, Bartolomé Mitre, Facundo Quiroga: los nombres más visitados conviven con historias de porteñas ilustres que muchas veces quedan afuera de las guías tradicionales.

  • Dirección: Junín 1727, Recoleta, Buenos Aires.
  • Turnos: aproximadamente 40 minutos, con reserva previa recomendada.
  • Experiencia gastronómica: a la mañana, desayuno con café con leche, chocolate, té, medialunas o churros; a la tarde, copa de vino con mini picada individual.
  • Cómo llegar: subte línea D hasta Facultad de Medicina o línea H hasta Las Heras, más colectivos que bajan por Junín o Quintana.
  • Precio de referencia: la entrada ronda los 10.000 a 15.000 pesos argentinos por persona, según temporada y turno; consultar al reservar.
  • Idiomas de las audioguías: español, inglés y portugués.

Conviene reservar con anticipación, sobre todo los fines de semana y durante la temporada alta de turismo, porque los cupos son limitados y el espacio es chico. Funciona todo el año gracias a que la terraza es cerrada y tiene climatización, así que ni el frío de julio ni el calor de enero te arruinan la vista.

Una alternativa menos conocida para mirar el cementerio desde otra altura

Si te copa la idea de ver el Recoleta desde arriba pero querés algo aún más fuera de radar, probá con la terraza del Centro Cultural Recoleta, sobre Junín 1930. No está pensada como mirador del cementerio, pero en los días claros se cuelan las cúpulas entre los edificios y la perspectiva cambia bastante. Es gratis, no hay que reservar y se puede combinar con alguna muestra en curso.

Lo que más me gustó de la experiencia, te lo cuento en primera persona, es que corre el eje clásico de cómo se visita el cementerio. Acá no caminás entre las tumbas mirando los mármoles: te quedás quieto, con un vino en la mano o un chocolate caliente si fuiste a la mañana, y escuchás las historias mientras las cúpulas se recortan contra el cielo porteño. Es una forma más reposada y, en cierto punto, más respetuosa de recorrer un lugar que para muchos es casi un santuario.

En cuanto a la mejor época para ir, me inclino por el otoño y la primavera, cuando las tardes son largas, el cielo se pinta de naranjas y la copa de vino pega mejor que en pleno enero. El atardecer sobre las cúpulas, con el río asomando de a ratos, justifica la visita sola. Y si vas en invierno, abrigate: la terraza es vidriada pero el vidrio solo no calienta.

JQ

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