Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Travis Knight vuelve al stop motion con "Wildwood" y planta bandera contra la inteligencia artificial

El director de "Kubo y las dos cuerdas mágicas" presenta su película más ambiciosa, filmada cuadro por cuadro durante 140 minutos, y defiende a los artistas como centro irreemplazable de la animación.

Por Sofía AgüeroCultura y espectáculos · · hace 34 d
Travis Knight vuelve al stop motion con "Wildwood" y planta bandera contra la inteligencia artificial

Imaginate entrar a una sala donde huele a pintura fresca, a madera lijada y a café recalentado, y encontrarte con decenas de mesas iluminadas con lámparas articuladas. Sobre cada una hay un muñeco de unos treinta centímetros, un decorado minúsculo y una cámara lista para disparar un solo fotograma. Eso, multiplicado por miles de días y por decenas de animadores, es Laika, el estudio de animación con sede en Oregón que vuelve a meterse en la conversación grande del cine con "Wildwood", su película más ambiciosa hasta ahora. Y su director, Travis Knight, no llegó a promocionarla con un discurso tibio: eligió Plantar bandera y defender, a capa y espada, el trabajo artesanal frente al avance de la inteligencia artificial.

Knight tiene 52 años y una carrera que empezó con una de las presentaciones más resonantes de la animación de los últimos tiempos: "Kubo y las dos cuerdas mágicas" (2016), su debut como director, le valió una nominación al Oscar y lo instaló como una voz de referencia en el stop motion. Después se animó a cruzar de vereda con la acción real: dirigió "Bumblebee" (2018), en el universo de Transformers, y más adelante tomó las riendas de "He-Man y los Masters del Universo", todavía en etapa de desarrollo. Pero la pulseada grande, la que lo trajo de vuelta al primer plano, es esta: "Wildwood", un largometraje de 140 minutos filmado cuadro por cuadro, a mano, sin un solo atajo digital.

Una película que el propio estudio define como la más difícil de su historia

Desde Laika no escatimaron enaciones. Dicen, sin rodeos, que "Wildwood" es lo más difícil que hicieron en su trayectoria, y los números ayudan a entender por qué: si un filme convencional rueda a veinticuatro cuadros por segundo, este exige construir físicamente cada uno de esos fotogramas. Multiplicá eso por los 8.400 minutos de duración, pensá en el volumen de muñecos, vestuarios, utilería y decorados que hay que producir, mover y volver a armar, y la cifra se vuelve mareante. El tráiler que ya circula muestra la factura: una estética densa, detallada, con texturas que se ven porque están ahí, moldeadas con las manos de un equipo.

“La IA es realmente contraria a todo lo que defendemos en Laika, porque en Laika, en el centro de todo lo que hacemos, está el artista.”Travis Knight

Knight no esquivó la pregunta por la inteligencia artificial. Al contrario, la fue a buscar. Reconoció que se trata de una "tecnología asombrosa", pero marcó la línea que para él separa una herramienta de un reemplazo: "El stop motion hace gala abiertamente de su humanidad. Y la IA carece de humanidad. Contar historias, crear arte, consiste precisamente en imbuir de alma lo que haces", dijo. Para el director, la diferencia no es solo de procedimiento, sino casi filosófica. El stop motion exhibe el tiempo, la marca del dedo en la plastilina, el temblor mínimo de la mano, el error que después se transforma en hallazgo. La animación por IA, en cambio, entrega un resultado sin ese recorrido. Y ahí, para Knight, se juega si una pieza puede o no llamarse arte.

Yo te confieso algo: cada vez que alguien me dice que la animación por inteligencia artificial es "el futuro", me acuerdo de las mesas de Laika, de los animadores con lupa, del silencio en una sala donde se está fabricando un mundo cuadro por cuadro. No tengo nada en contra de la tecnología, ojo, y me parece sano que se la discuta sin gritos. Pero cuando un director como Knight se planta y dice, sin eufemismos, que el alma de una historia la pone una persona y no un algoritmo, algo de razón le asiste. "Wildwood" se estrena el 23 de octubre y, más allá de que te guste o no el resultado final, llega en el momento justo para recordarnos que detrás de cada película animada hay miles de manos, no solo líneas de código. A veces, eso, en tiempos de inmediatez, es casi un acto de rebeldía.

SA
Sofía AgüeroCultura y espectáculos

Te puede interesar