Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Tortilla de papas más liviana: tres formas de cocinarla sin freír

La receta clásica se puede aligerar cambiando la fritura por horno, vapor o microondas. Acá te cuento cómo queda cada variante y qué tener en cuenta para que no se seque.

Por Jimena QuirogaTurismo · · hace 50 d
Tortilla de papas más liviana: tres formas de cocinarla sin freír

Si te gusta la tortilla de papas pero te da culpa el charco de aceite que queda en la sartén, te traigo una buena noticia: se puede hacer igual de rica usando bastante menos grasa. La idea es simple y no cambia los ingredientes de siempre —papas, huevos, sal y, si sos de los que suman cebolla, cebolla—, solo modifica el paso donde la papa se fríe en aceite abundante.

En lugar de tirar las rodajas o los cubos directamente al aceite caliente, los cocinás primero por otro medio y después les das un salteado corto en oliva. El resultado mantiene el sabor y la textura, pero con un contenido calórico muy distinto. Te paso las tres opciones que mejor funcionan y los cuidados de cada una.

Horno: la opción más práctica

Cortá las papas en trozos parejos, distribuilos en una asadera y rociá con un hilo de aceite de oliva. Llevalas a temperatura media-alta hasta que estén tiernas y apenas doradas. Es el método más cómodo porque no pide atención constante, aunque ojo con pasarte de cocción: el horno tiende a secar la papa más que la fritura tradicional, así que conviene controlar a partir de los veinte minutos y retirarlas cuando todavía conservan algo de humedad adentro.

Microondas: rapidez con cuidado

Si tenés poco tiempo, el microondas es tu aliado. Muchos modelos traen función específica para papa o para vegetales; si el tuyo no la tiene, cociná los trozos a potencia alta en tandas cortas, probando a intervalos. El punto delicado es pasarse de cocción, que deja la papa gomosa y seca, justamente lo que queremos evitar. La ventaja es que en pocos minutos tenés las papas listas para pasar a la sartén.

Vapor: la papa más jugosa

Para mí es el método que mejor conserva la humedad natural de la papa. Usá una vaporera clásica o un accesorio de acero inoxidable apoyado sobre una olla con agua hirviendo. Cuando las papas estén tiernas, las pasás a la sartén con una o dos cucharadas de aceite y les das el salteado breve que aporta cremosidad. Es la opción que más se acerca a la textura de la fritura, porque la papa llega al paso final llena de agua y sabor.

  • Antes de mezclar con los huevos, pasá las papas por un salteado corto en aceite de oliva hasta dorar apenas; ese paso reemplaza el sabor de la fritura profunda.
  • Mezclá las papas con la cebolla salteada si decidiste sumarla, e incorporá los huevos de a uno, salpimentando a gusto.
  • Volcá todo en una sartén antiadherente bien caliente; con espátula despegá los bordes y a los cinco minutos fijate que la base esté firme.
  • Dá vuelta la tortilla con ayuda de un plato y terminá la cocción según tu gusto: más jugosa en el centro o bien cocida.
  • Usá sí o sí una sartén antiadherente: sin ella, ni el salteado previo ni la cocción final salen bien.

¿Cuándo conviene animarse?

La mejor época para probar estas variantes es el verano, cuando el cuerpo pide platos más livianos y la papa del horno o al vapor entra mucho mejor que una preparación pesada. Como precio de referencia, con una docena de huevos y dos kilos de papas hacés una tortilla generosa para cuatro personas por menos de diez mil pesos en cualquier verdulería del centro. Si querés una alternativa menos conocida, sumá un puñado de espinaca blanqueada y picada al batido: no aparece en la receta clásica y le aporta color y volumen sin sumar trabajo extra.

¿Te animás a dejar la fritura clásica por alguno de estos métodos o sos de los que sostienen que la tortilla sin aceite abundante no es tortilla? Contame cuál probás primero.

JQ

Te puede interesar