Santero le metió dos victorias al hilo y se arrimó a lo grande: ahora le saca 44 puntos a Canapino
El mendocino pasó al Ambrogio Racing, ganó en Oberá y Río Cuarto y se metió de nuevo en la pelea por el título del TN Clase 3. Quedan 147 puntos en juego y un cierre que puede ser histórico.
Te lo resumo así, directo: Julián Santero encadena dos victorias en el TN Clase 3 y le mete presión a Agustín Canapino como no se la había metido nadie en todo el año. El mendocino se subió a lo más del podio en Oberá y en Río Cuarto, se acomodó segundo en el campeonato y le achicó la diferencia con el líder de 76 a 44 puntos. La diferencia la recortó en apenas dos fines de semana y, de yapa, se subió al podio con Canapino en Misiones, algo que no había pasado en ninguna otra fecha de esta temporada.
El cambio de aire le sentó bien
Después de la séptima carrera en El Villicum, Santero estaba cuarto, lejos. Se había movido del GR Competición al Ambrogio Racing, maneja un VW Virtus y los resultados aparecieron de un día para el otro. En Oberá llevó 34 kilos de lastre y ganó igual. En Córdoba cargó 36 kilos y volvió a ganar. Las tres fechas que faltan, en tanto, se corren sin lastre, una condición que ya conocía de antes y que ahora puede jugar a su favor.
Me acuerdo de la primera vez que vi al TC en Río Cuarto, con mi viejo, y de la locura que era ver a los Fiat 600 pasando por la curva del ingreso. Esta nueva camada, con estos autos tan parejos y tan tecnológicos, me sigue corriendo el mismo frío en la panza. Santero, además, corre con una impronta que me recuerda a los pilotos de antes: maneja, gana y deja hablar al cronómetro.
Lo que queda en juego
- San Martín, 42 puntos en disputa.
- Concordia, otros 42 puntos.
- Viedma, la final, con 63 puntos.
- Total: 147 unidades todavía en el bolsillo.
- Canapino corre con un Chevrolet Cruze, Santero con un VW Virtus.
Una definición con historia
Lo más interesante de todo es lo que puede pasar en Viedma. Santero y Canapino corren juntos en categorías nacionales desde 2014, cuando los dos formaron parte del equipo oficial Peugeot en TC2000, junto a Néstor Girolami. Compartieron plantel, muchas carreras y hasta un podio en esta temporada, pero nunca habían llegado a la última fecha con los dos con chances matemáticas de gritar campeón. Esta vez puede pasar. Y eso, para el Turismo Nacional, sería una perlita.
En el TC2000, Canapino se coronó en 2016 y 2021 con el Cruze, y Santero fue subcampeón en 2022 y 2023, siempre detrás de Leonel Pernía, que aseguraba el título antes de la última carrera. En el Turismo Carretera, Santero peleó la Copa de Oro en 2020, 2023 y 2024, pero Canapino no coincidió con chances en ninguno de esos cierres: en 2020 ya estaba fuera de la pelea, y en las otras dos estaba corriendo en IndyCar. Esta vez están los dos, en la misma categoría, con los puntos que dan.
El próximo rival de Santero será el autódromo de San Martín, donde tiene que seguir sumando. Canapino, mientras tanto, defiende los 44 puntos de ventaja con el cronómetro y con la experiencia de haber ganado títulos en otras categorías. La película, querido lector, se empieza a escribir de nuevo. Y esta vez puede tener un final que hacía mucho tiempo no se veía.
