El Lobo arrancó la defensa del título con una paliza en el Rotili y Lanús se vuelve a ver las caras con la categoría
Gimnasia de Comodoro ganó 92-74 en el debut de la Liga Nacional 2026/27 y mostró un primer tiempo casi perfecto. El Granate volvió a la máxima después de diez años y dejó destellos de carácter en el último cuarto.
Mirá, no me canso de repetirlo: ver al campeón empezar con una victoria así es un regalo. El Lobo pasó por encima de Lanús en el Antonio Rotili, se llevó el primer cuarto 26-12 y dejó el partido casi definido antes del descanso, con 25 puntos de ventaja. Eso es plantarse en una cancha ajena y avisar que la corona no se regala.
Marcos Chacón fue la gran figura de la noche con 28 puntos, bien acompañado por Gino Balbo (15) y Carlos Rivero (13). Del lado del Granate, el capitán Martín Franchino se hizo cargo con 23 y un trío de extranjeros (James, Merchant y Johnson) que entre los tres aportaron 38. Los números no mienten: Gimnasia lanzó 55% de cancha y metió 14 de 29 triples, un 48% que duele en cualquier defensa.
Lo que tiene que sostener y lo que tiene que mejorar cada uno
- Gimnasia: sostener la intensidad defensiva del primer tiempo y la circulación de pelota (26 asistencias). Mejorar la concentración cuando el rival achica diferencias, porque en el último cuarto le hicieron 29 y casi se le complica un partido que parecía liquidado.
- Lanús: sostener el carácter ofensivo del período final (29-19) y el goleo de Franchino. Mejorar el arranque: empezar 12-26 en casa y contra un campeón te deja sin margen. Le falta ajustar la defensa perimetral para no conceder esos 14 triples que terminaron de romper el encuentro.
Más allá del resultado, me quedo con una imagen que me reconcilia con el básquet de siempre: el pasillo de homenaje al campeón y las plaquetas al plantel que subió. Diez años afuera pesan, y que el Granate haya vuelto para ganarse ese reconocimiento es de esas cosas que a mí, en la tribuna, me erizan la piel.
Lo que viene también pinta atractivo. El Lobo sigue su gira y va a Mar del Plata para cruzarse con Peñarol, un rival que siempre te hace correr. El Granate, en tanto, se queda en casa y el 9 de octubre recibe a Oberá Tenis Club, otro que te exige intensidad y recambio. La Liga arrancó y ya nos dio motivos para volver a la cancha.
