Ocho recetas de estación para resolver la semana sin aburrirse en la cocina
Un recorrido por preparaciones caseras que van de un bowl rápido a unas costillas a la barbacoa, con espárragos, zapallitos, brócoli, espinaca y las primeras frutillas del año como protagonistas.
Te imagino entrando a la verdulería y encontrando esos espárragos verdes bien frescos, los primeros zapallitos redonditos, el brócoli firme y, si mirás con cuidado, las primeras frutillas de la temporada que ya empiezan a asomar en las góndolas. Con ese panorama, planificar el menú de la semana se vuelve casi un placer. La propuesta que te traigo recorre ocho preparaciones caseras que van del lunes al domingo, con ingredientes de estación y opciones para cada día.
Para arrancar, el lunes propone un bowl de arroz con huevo y palta, una combinación sencilla que funciona tanto para el almuerzo como para una cena rápida. Si querés darle un giro, podés sumar unas semillas de sésamo tostado por encima, algo que siempre tengo en la alacena y que cambia por completo el plato sin sumar complejidad. En Buenos Aires, un bowl como este en una casa de comidas cuesta alrededor de 3.500 a 4.500 pesos; hacerlo en casa te sale una fracción de eso y, si te organizás, rendís para dos personas sin problemas.
De la quiche a los canelones: el paso a paso de la semana
El martes le toca el turno a la quiche de espárragos, esa tarta salada de origen francés con base de masa brisée y relleno de huevos con crema, uno de los clásicos de la cocina versátil. El miércoles, supremas de pollo doradas con una salsa liviana de mostaza, queso descremado y espinaca fresca: se cocina en pocos minutos y puede ser tanto almuerzo como cena. El jueves, el revuelto de zapallitos, sencillo y rendidor, con un truco que marca la diferencia, agregar queso rallado al final para que se derrita en el plato; también funciona como guarnición de carnes a la parrilla o pollo al horno.
El viernes llega con canastitas de brócoli rellenas con pollo desmenuzado, panceta dorada y brócoli en masa de empanada cocinada al horno. La ventaja de las canastitas es que admiten más relleno que las empanadas tradicionales y no requieren repulgue, algo que a más de uno le va a sacar un suspiro. El sábado, canelones de verdura: para que la masa de panqueques sostenga bien el relleno sin romperse, conviene hacerla un poco más gruesa que la que se usa para los panqueques dulces. Un truco para darle color es licuar hojas de espinaca o acelga con la preparación y lograr una masa de tono verde intenso.
El domingo se reserva para las ribs de cerdo a la barbacoa, costillas cocinadas lentamente en caldo y luego llevadas al horno con salsa barbacoa, con resultado dulce y ahumado. Si te copa la idea pero querés una alternativa menos conocida, podés probar con unas costillas de cordero adobadas en yogur y pimentón: el proceso es similar, quedan tiernas y tienen un perfil de sabor distinto. Para el postre, la tarta de frutillas de Blanca Cotta: masa quebrada, dulce de leche, crema y frutillas frescas. Aunque la plena temporada de frutillas llega más adelante en el año, ya se consiguen en las verdulerías y están en punto para esta preparación.
Cuándo conviene armar este menú
La mejor época para armar este menú es justamente esta: fines de septiembre y durante todo octubre, cuando las verduras de estación están en su punto justo de precio y calidad. Las frutillas todavía no son las más dulces del año, pero si las conseguís de productores locales en mercados como el de Belgrano o el de San Telmo, vas a notar la diferencia. Y un dato práctico para moverte: la mayoría de los ingredientes los encontrás en cualquier verdulería de barrio, pero si querés espárragos de buena procedencia, los puestos del Mercado de Provisión de Buenos Aires suelen tener mejor rotación y precio más competitivo que las cadenas de supermercados.
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