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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Nathan Fielder se metió en la vida de Elizabeth Holmes sin que nadie lo supiera y volvió con tres horas de material inquietante

El director de “The Rehearsal” presentó por sorpresa en Telluride “You Can See Everything”, un documental que sigue a la fundadora de Theranos durante los 34 días previos a su ingreso en prisión. Estreno en salas estadounidenses previsto para octubre.

Por Sofía AgüeroCultura y espectáculos · · hace 38 d
Nathan Fielder se metió en la vida de Elizabeth Holmes sin que nadie lo supiera y volvió con tres horas de material inquietante

Imaginen la escena: un departamento cualquiera en algún punto de Estados Unidos, una mujer con el pelo recogido y la mirada cansada que va y viene entre la cocina y el living, y del otro lado de la lente, casi sin hacer ruido, un director con cara de no querer romper el momento. Esa es, más o menos, la postal que dejó Nathan Fielder al desembarcar por sorpresa en el festival de Telluride con un documental que llevaba tres años y medio filmado en absoluto secreto. La película se llama “You Can See Everything”, dura cerca de tres horas y tiene como protagonista a una de las figuras más discutidas de la última década del mundo tecnológico: Elizabeth Holmes, la fundadora de Theranos.

Una cronología que empieza 34 días antes de la cárcel

Holmes fue durante años una de las caras más celebradas de Silicon Valley. Su empresa prometía revolucionar los análisis de sangre con una tecnología capaz de obtener resultados a partir de unas pocas gotas, y en su pico más alto ella llegó a ser tasada como una empresaria con un patrimonio estimado en 9.000 millones de dólares. La justicia terminó dictando que aquellas promesas se sostenían sobre afirmaciones falsas, y la condena fueron once años de prisión. Lo que no se sabía hasta ahora es que, 34 días antes de que ingresara a cumplir esa pena, Holmes aceptó que Fielder, el director Lance Oppenheim y un equipo de producción la siguieran cámara en mano en su vida cotidiana. No hubo anuncio, no hubo comunicado, no hubo foto promocional. El material se cocinó en silencio y apareció, ya terminado, en la pantalla grande.

La sinopsis oficial habla de una obra que “empieza como el retrato íntimo de una criminal enigmática y se convierte en un viaje imposible de tres años hacia el abismo”. Las primeras reseñas publicadas tras la premiere coinciden en un diagnóstico que a esta altura ya es marca registrada de Fielder: fascinante, inclasificable, difícil de encuadrar en los casilleros habituales del documental.

Fielder, un director al que le gusta borrar los límites

Para quienes todavía no tengan el nombre asociado a una cara, vale la pena recordar quién es el que está detrás de la cámara. Fielder se hizo conocido por “The Rehearsal”, la serie de HBO en la que lleva el concepto del ensayo y la preparación para situaciones cotidianas hasta un punto que la crítica nunca termina de definir si es realidad o ficción. “You Can See Everything” es su primer largometraje documental y conserva un rasgo que ya es sello personal: no se anuncia hasta que está terminado. El estreno comercial en Estados Unidos está previsto para octubre, y por ahora no hay confirmación de distribución en otros mercados.

  • Qué muestra: 34 días de la vida cotidiana de Elizabeth Holmes justo antes de entrar a prisión, filmados con acceso total.
  • Quiénes firman: dirección de Nathan Fielder y Lance Oppenheim; producción trabajada durante tres años y medio en secreto.
  • Dónde se vio: estreno sorpresa en el festival de Telluride, sin promoción previa.
  • Cuándo llega a las salas: octubre en Estados Unidos; sin fecha confirmada para el resto del mundo.
  • Por qué importa: es el primer largo documental de Fielder y profundiza su estilo de borrar la frontera entre documental y ficción.

Si me preguntan a mí, lo que más me intriga no es tanto lo que Holmes haya dejado ver de su vida puertas adentro, sino la decisión de Fielder de quedarse tres años y medio mirando ese material antes de decidir qué hacer con él. Porque un documental de archivo puede ser un retrato, pero un documental al que le das tiempo a madurar se convierte en otra cosa, en una lectura, en una pregunta que el director le hace al espectador sin terminar de formularla. Me genera curiosidad ver cómo resuelve Fielder el lugar incómodo que ocupa cuando la cámara sigue encendida en la cocina de alguien que está a punto de perder su libertad. Y, sobre todo, me genera curiosidad ver si esa incomodidad la comparte con el público o se la guarda para él.

SA
Sofía AgüeroCultura y espectáculos

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