Medvedev se quiso llevar el ojo de halcón puesto y terminó mirando la jugada en la pantalla
El ruso amenazó con retirarse en las semifinales del Masters de Shanghái si no le mostraban una repetición que el reglamento ya no permite. Terminó viendo la imagen, confirmando que la pelota era buena y cayendo ante el español.
Medvedev para el juego, le marca con el dedo al juez y avisa: si no aparece la repetición, se va. No fue una exageración. Fueron varios minutos de discusión en pleno punto de quiebre, con la pelota quietita al costado de la cancha y el estadio esperando. Yo estaba en la platea, de esos días en que te sentás y pensás que ya viste todo. No, siempre falta algo.
El reglamento que el ruso quiso ignorar
Desde hace rato, el ATP Tour implementa el sistema Electronic Line Calling Live, una tecnología que registra cada impacto de manera automática y define si la pelota es buena o no. Los jueces de línea fueron reemplazados por sensores. El challenge clásico, el ojo de halcón a pedido del jugador, dejó de existir en el circuito.
Por eso el juez de silla Adel Nour le marcó la cancha al ruso: por protocolo únicamente se puede mostrar el último golpe, el suyo. La pelota de su rival ya había sido cantada como buena por el sistema. Mostrarla quedaba fuera del reglamento.
“Este es el último golpe de la jugada y me hizo errar, por eso lo quiero ver. Me voy a retirar. No me importa la multa, me retiro si no me la mostrás, ningún problema.”Daniil Medvedev, en pleno court
Lo que pasó después
El árbitro agarró el walkie-talkie, habló con el oficial del partido y, después de varios segundos, accedieron a pasarle la repetición. La imagen confirmó lo que ya se sabía: la pelota de Jodar había caído dentro. Medvedev perdió el punto, perdió el set y, más tarde, perdió el partido.
- Medvedev cayó 6-3 y 6-4 frente al español Rafael Jodar.
- Jodar avanzó a la final del Masters 1000 de Shanghái.
- En la otra semifinal, Alejandro Davidovich Fokina eliminó a Alexander Zverev.
- La final del torneo será entre Jodar y Davidovich Fokina, dos españoles.
Lo que me queda dando vueltas es la pregunta de cierre: hasta dónde deberían los jugadores tener acceso a las repeticiones durante el juego. Si el sistema ya decide porー, ¿tiene sentido que el reglamento sea tan rígido y no muestre nada? ¿O justamente la rigidez es lo que evita que cada punto se transforme en una discusión? Mientras se discute, el ruso terminó mirando la pantalla igual, pero por la puerta de atrás. Su próximo rival, en este caso, fue la pantalla misma.
