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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La jubilación mínima perdió más de cuatro décimas de su poder de compra desde 2019 y el bono de refuerzo se derrumbó en términos reales

Un relevamiento basado en el Índice de Precios al Consumidor muestra que el haber mínimo cubre hoy apenas el 59,3% de la canasta que adquiría a fines de 2019. El bono de setenta mil pesos, congelado desde marzo de 2024, perdió más de la mitad de su valor frente a la inflación.

Por Héctor SeguraMinería · · hace 32 d
La jubilación mínima perdió más de cuatro décimas de su poder de compra desde 2019 y el bono de refuerzo se derrumbó en términos reales

Aproximadamente 2,9 millones de personas perciben hoy la jubilación mínima en la Argentina, según los datos oficiales a los que accedió este medio. Esa cifra representa cerca de la mitad de los beneficiarios del régimen contributivo, lo que convierte al haber más bajo del sistema en un indicador sensible del estado general de las prestaciones previsionales. Héctor Segura, editor de la sección Minería, analiza a continuación el retroceso acumulado en términos reales.

La brecha entre inflación y suba nominal

Entre diciembre de 2019 y agosto de 2026, el Índice de Precios al Consumidor acumuló una suba del 4.231,3%, mientras que el ingreso mínimo jubilatorio creció nominalmente un 2.468,6%. Para dimensionarlo, basta con una operación sencilla: si a fines de 2019 hacían falta cien pesos para adquirir una determinada canasta de bienes y servicios, hoy esos mismos productos cuestan 4.331 pesos. El dinero disponible, en cambio, creció hasta 2.569 pesos. Con ese monto solo se puede comprar el 59,3% de aquella canasta original.

En cifras absolutas, el haber mínimo pasó de 19.068 pesos en diciembre de 2019 a 489.776 pesos en agosto de 2026. Ambas cifras contemplan el bono de refuerzo que perciben los beneficiarios de menores ingresos: 5.000 pesos en el primer caso y 70.000 pesos en el segundo. La multiplicación nominal resulta engañosa cuando se la compara con la trayectoria del índice de precios, que más que duplicó ese ritmo en el período analizado.

Los haberes superiores tampoco escaparon al deterioro

  • Haber máximo: trepó de 103.064 pesos a 2.824.694 pesos, con un aumento nominal del 2.640,7% y una pérdida de poder de compra del 36,7% frente a diciembre de 2019.
  • Haber equivalente a tres veces el mínimo de entonces: acumuló una caída del 36% en términos reales en el mismo período.
  • Haber máximo entre septiembre de 2017 y diciembre de 2023: llegó a registrar una pérdida del 55,4% en términos reales, reducida levemente hasta el 49% en agosto de 2026.
  • Haberes sin bono desde diciembre de 2023: ganaron un 14,3% frente a la inflación, aunque ese margen no alcanza para revertir el deterioro acumulado en años previos.

El bono de refuerzo, congelado y licuado

El bono de setenta mil pesos que perciben quienes cobran la jubilación mínima no tuvo ajuste desde marzo de 2024. Desde aquel mes, la inflación acumuló 129,2%, lo que implica que el poder de compra específico del refuerzo cayó en más de la mitad, un 56% en términos reales. Por este motivo, los haberes más bajos perdieron 4,5% de poder adquisitivo en los últimos doce meses, mientras que quienes no perciben bono empataron con la inflación del período gracias a los reajustes por movilidad, que acumularon 33,5% entre agosto de 2025 y agosto de 2026.

El mecanismo de actualización y su rezago

El régimen vigente aplica los índices de inflación con dos meses de rezago, lo que produce un desfasaje estructural: cuando los precios suben, los haberes pierden poder de compra de forma transitoria; cuando los precios bajan, lo recuperan solo de manera parcial. Esa mecánica explica buena parte de la dinámica observada en los últimos doce meses, con los beneficiarios del bono sufriendo la licuación de un refuerzo que permanece inalterado desde hace más de dos años y los haberes sin bono recuperando terreno gracias a la movilidad aplicada sobre los índices previos.

HS

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