Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Tecnología /

La giganta danesa que le pone un robot a la góndola mientras vos dormís

La mayor cadena de supermercados de Dinamarca entrena humanoides para hacer de repositores nocturnos: un negocio pensado para destrabar entre el 40 y el 50 por ciento de la jornada laboral que hoy se va en esa tarea. La prueba arrancó en junio de 2026 y la idea es soltarlos solos a principios de 2027.

Por Emanuel ChayleTecnología · · hace 4 d
La giganta danesa que le pone un robot a la góndola mientras vos dormís

¿Te imaginás yendo a comprar leche a las tres de la mañana y que un androide te diga "buenas noches"? Tranquilo, eso en Dinamarca sigue sin poder pasar. La ley de ese país prohibe que un robot funcione solito mientras haya gente dando vueltas por el salón, así que el único horario legal para soltar a las máquinas es cuando la tienda está cerrada con llave. Justo la ventana que eligió la cadena minorista más grande del país para empezar a entrenarlos.

Ojo con un dato: reponer góndolas, o sea volver a poner en la estantería cada paquete de galletitas, cada lata y cada botella que un cliente revoleó al pasillo de al lado, se lleva entre el 40 y el 50 por ciento de la jornada de un repositor. Es trabajo físico, repetitivo y aburrido, del que nadie se postula voluntario. La pregunta que se hicieron los daneses es directa: si esa tarea la puede hacer una máquina que no se queja, no toma mate y no pide aumento, ¿para qué forzarla a un humano?

¿Qué están probando, exactamente?

  • Humanoides con IA, o sea robots con forma de persona, entrenados desde junio de 2026 en tiendas reales.
  • Visión artificial (cámaras que "ven" el producto), aprendizaje automático (el sistema aprende solo cada vez que repite la tarea) y brazos con actuadores que imitan el movimiento humano.
  • Por ahora, cada movimiento lo guía un operador humano en forma remota. Cada sesión genera datos que sirven para que la máquina identifique mejor formas, tamaños y posiciones de productos.
  • Por ahora trabajan más lento que una persona y necesitan supervisión constante, algo clave para no tirar al piso una promo de yogurt.

La cadena, que tiene más de 2.000 locales repartidos por seis países europeos, imagina que a principios de 2027 el robot ya pueda hacer su recorrido nocturno sin pedir permiso a nadie. Suena a película, pero es un cronograma concreto con fecha y firma. La idea es clara: de noche, con la persiana metálica baja, el supermercado se transforma en una especie de laboratorio silencioso donde las góndolas se vuelven a llenar solitas.

¿Y el laburo del repositor qué?

Acá hay que ser francos: Dinamarca tiene uno de los mercados laborales más ajustados de Europa, lo que en criollo significa que conseguir gente para trabajar de noche en un súper es casi una misión imposible. La automatización no llega porque a los empresarios les dé culpa contratar gente: llega porque no la consiguen y los costos operativos no paran de subir. En ese contexto, una máquina que repone mientras el local está cerrado deja de ser un capricho tecnológico y empieza a ser una solución contable.

Lo interesante del experimento es que, si funciona, el menú de tareas se puede ampliar: controlar fechas de vencimiento (o sea, fijarse qué yogurt está por vencer), detectar huecos en los lineales y hasta corregir artículos mal ubicados. Es el viejo sueño de cualquier gerente de sucursal: que el pasillo de los fideos nunca tenga un hueco a las nueve de la mañana. La prueba danesa es una de las más avanzadas de Europa en su tipo y los próximos meses van a marcar si esto termina siendo un caso de manual o un bluff corporativo.

Veremos.

EC
Emanuel ChayleTecnología

Te puede interesar