El dólar oficial se sostuvo en $1.530 y el blue quedó a apenas diez pesos de distancia
La cotización minorista del Banco Nación cerró la jornada sin cambios significativos, mientras que el paralelo comprimió la brecha a menos del uno por ciento frente al precio de referencia. El mercado observa también el comportamiento del MEP, el contado con liquidación y el dólar cripto en un contexto de relativa calma cambiaria.
Este lunes, el dólar minorista operado por el Banco Nación volvió a ubicarse como referencia ineludible para quienes adquieren o liquidan divisas por la vía formal. La cotización de venta se fijó en $1.530, en tanto que la de compra alcanzó los $1.480, de acuerdo con los valores difundidos por la entidad bancaria al cierre de la rueda cambiaria.
Vamos a los números: en términos absolutos, el precio de venta no experimentó variaciones de magnitud respecto de la jornada previa. En términos relativos, la comparación con el año anterior muestra un encarecimiento acumulado que se ubica claramente por encima del ciento por ciento, toda vez que, en iguales fechas de 2024, la misma cotización de referencia se negociaba en niveles sustancialmente más bajos (cifras del Banco Nación).
El blue se acercó y la brecha se comprimió
El dólar blue, por su parte, se negoció en el circuito informal de las casas de cambio no autorizadas de la ciudad de Buenos Aires a $1.540 para la venta. La diferencia respecto del precio oficial quedó reducida a apenas diez pesos, lo que equivale a una brecha inferior al uno por ciento entre ambas cotizaciones (datos relevados en el mercado paralelo porteño).
Esa compresión de la brecha constituye un dato relevante para el análisis de la dinámica cambiaria, dado que, en otros momentos del año anterior, la distancia entre el oficial y el paralelo había superado con holgura el diez por ciento. La estrechez actual devuelve al mercado a un escenario de virtual alineamiento entre ambos precios, fenómeno que suele asociarse con períodos de mayor intervención y de restricciones operativas sobre el mercado formal.
Para el presupuesto cotidiano, conviene recordar que el tipo de cambio que grava las compras con tarjeta en el exterior y los consumos en plataformas internacionales es el oficial minorista. A ese valor base se adicionan los impuestos correspondientes según el tipo de operación, lo que termina elevando el costo real que abona el consumidor final al momento de pagar en moneda extranjera.
El dato a mirar el mes que viene es, justamente, la evolución de esa brecha. Si el diferencial entre el oficial y el blue se sostiene por debajo del uno por ciento o se reduce aún más, se consolidará una etapa de alineamiento excepcional. Si, en cambio, la distancia vuelve a ensancharse, será una señal de recalentamiento del mercado informal y de creciente presión sobre las reservas del Banco Central, variable que el equipo económico suele seguir con atención privilegieada en cada cierre de mes.
