El Calamar se sacó la espina de arranque y se trajo un triunfo de Santiago
Platense le ganó 82 a 74 a Olímpico en el Vicente Rosales, en un partido que arrancó bravo, se complicó y se resolvió en el último cuarto con la mano firme de Morales y Grun.
Arrancó ganando Platense en el Vicente Rosales y se terminó llevando un triunfazo por 82 a 74 frente a Olímpico, en lo que fue el debut de ambos en la Liga Nacional. Lo mío es el fútbol, pero de visitante en Santiago, con esta clase de arranque, el Calamar ya se gana el respeto de la categoría.
Un primer cuarto de fiesta y un segundo de ajuste
El primer chico fue una declaración de intenciones del conjunto de Yangüela. Smaniotti tomó la responsabilidad en ataque, Olímpico perdió pelotas a granel y no pudo controlar el rebote, y así el marcador se cerró 18 a 8 a favor de la visita. En el entretiempo, la diferencia era de cinco (39-34) porque el local había reaccionado con Jeremías Frontera como bandera, más el regreso de Lucas Pérez y la mano caliente de Andrew Corum.
Después del descanso largo, la historia cambió de dueño: Olímpico pasó al frente por un punto en el tercer cuarto y el partido se convirtió en un mano a mano, con Corum clavando cinco triples en ocho intentos. Platense, lejos de caer, respondió con el trabajo de Grun en la zona pintada y con la puntería de Julián Morales para volver a tomar el comando antes de los últimos diez minutos.
- Momento bisagra: el arranque 18-8 a favor de Platense en el primer cuarto, marcado por las pérdidas y los rebotes perdidos de Olímpico.
- Reacción local: el ingreso de Jeremías Frontera cambió la cara de Olímpico en el segundo período.
- Factor visitante: la efectividad en el último cuarto estiró la diferencia hasta diez puntos y le dio aire a Platense para cerrar el juego.
- Figura en el ganador: Julián Morales, 15 puntos, 3 rebotes y 18 de valoración.
- Figura en el perdedor: Andrew Corum, 20 puntos con 5 de 8 en triples.
La definición: último cuarto y viaje con regalo
Al empezar el cuarto final, la diferencia era mínima: 51-50 para la visita. Desde ahí, el Calamar subió la intensidad, lastimó en la pintura y construyó una renta de diez puntos que ya no se dejó descontar. Olímpico intentó con su artillería de tres, pero no le alcanzó para revertir el rumbo. Final 82 a 74 y debut soñado para los de Saavedra, que se vuelven a Buenos Aires con dos puntos que valen oro.
Ahora se viene lo serio: el próximo rival de Platense en el calendario será una buena medida para saber si este arranque fue casualidad o tendencia. Para Olímpico, en cambio, la lectura obligada pasa por corregir esos baches del primer cuarto, porque diez puntos de regalo en el arranque pesan como una mochila en una Liga que no perdona.
