El barril pasó los USD 100 y la inflación mayorista de septiembre ya lo sintió: 3,2%, con petróleo y gas cargando casi la mitad de la suba
La cotización internacional acumuló más de 11% en la semana y empujó al índice de precios mayoristas al registro más alto desde abril. El canal nafta-gasoil y el superávit energético, las dos caras de un mismo movimiento.
El precio internacional del petróleo cerró la semana del 13 al 17 de octubre por encima de los USD 100 el barril, con una suba acumulada superior al 11%, y ese movimiento ya dejó huella en los precios internos antes de que concluyera el mes. El INDEC informó que el índice de precios mayoristas (IPIM) de septiembre avanzó 3,2%, la marca más alta desde abril, con la división petróleo crudo, gas natural y servicios conexos explicando cerca del 45% de toda la variación mensual: 1,43 puntos de los 3,2 totales, según los datos oficiales.
Vamos a los números: qué pasó en el mercado mundial y qué se trasladó a la Argentina
Dos factores explican la presión sobre la cotización. Por un lado, la Administración de Información Energética de Estados Unidos reportó una caída de inventarios de crudo de 8,56 millones de barriles en la semana finalizada el 9 de octubre (EIA, datos oficiales). Por el otro, el tránsito marítimo en una zona clave del abastecimiento global se redujo de 17,15 a 11,62 millones de barriles diarios, una merma que dio sostén adicional a los precios. Para dimensionar el salto, alcanza con comparar con el cierre de la semana anterior: el barril acumuló más de 11% en cinco ruedas.
En el plano local, el traslado a surtidores opera con rezago y de manera parcial. YPF aplica un esquema de ajuste que amortigua parte del movimiento internacional, pero cuando el barril sube con fuerza, las pizarras terminan reflejando al menos una porción del incremento. El resultado es que, en la composición del 3,2% mayorista de septiembre, petróleo y gas aportaron casi la mitad, una proporción inusual para un solo rubro.
La otra cara: el superávit energético
- La balanza comercial del sector energético acumuló un superávit de USD 7.834 millones en los primeros ocho meses de 2026, cifra que ya supera el saldo positivo de todo 2025.
- El repunte del crudo mejora la ecuación de exportaciones de la Argentina, principal productor regional de petróleo y gas no convencional, y aporta divisas en un año donde el frente cambiario es una variable sensible.
- Para el fisco, los ingresos por retenciones y regalías también se benefician cuando el barril se mantiene por encima de los USD 90.
Qué hay para los próximos meses
Goldman Sachs Research estima que el Brent podría ubicarse cerca de los USD 90 el barril en diciembre de 2026 y promediar USD 80 en 2027, en un escenario de recuperación gradual del suministro desde la región del Golfo Pérsico. El banco proyecta que el mercado mundial pasaría a registrar superávit a partir del cuarto trimestre de 2026 (Goldman Sachs Research). Sus analistas atribuyen a una prima de riesgo de aproximadamente USD 25 por barril parte de la cotización actual; si esa prima se reduce en los próximos meses, el efecto sobre los precios locales podría ser favorable.
El dato a mirar el mes que viene es, entonces, el próximo IPIM de octubre: si la cotización internacional comienza a normalizarse y el Brent se reencauza hacia los USD 90, la división petróleo y gas debería perder peso dentro del índice mayorista. Si, en cambio, el barril se sostiene por encima de los USD 100, la cadena de precios seguirá cargando ese costo, y el traslado a naftas, gasoil y, por arrastre, a buena parte de la logística y los alimentos, continuará siendo un factor de presión para la dinámica inflacionaria de fin de año.
