Denis Villeneuve le dice Chau a Arrakis y se prende a Bond: cierra Dune en la tercera película y se mete de lleno con el 007
El director canadiense confirmó que no continuará con la saga de Frank Herbert más allá de la tercera entrega, cuyo estreno está previsto para el 18 de diciembre. En paralelo, ya aceptó tomar las riendas de la próxima película del agente secreto británico, que todavía no tiene protagonista confirmado.
Lo dijo él mismo, sin vueltas y con esa mezcla de hartazgo y honestidad que lo caracteriza cada vez que se sienta frente a un micrófono. Denis Villeneuve, el director canadiense que desde 2021 viene moldeando su propia versión del universo de Frank Herbert, confirmó que la tercera película de Dune será el punto final de su paso por Arrakis. Y no será un cierre de circunstancias, sino una decisión tomada con la cabeza muy fría, casi con alivio, después de años metido hasta el cuello en el desierto más cinematográfico de los últimos tiempos.
Cansado, no nostálgico: así se despide de Arrakis
En una charla con la revista Empire, el director fue al hueso con su razonamiento, y la frase se las trae porque rompe con el lugar común del artista que ama a sus criaturas hasta el último día de rodaje. Pienso: quizá sea buena idea volver a este proyecto, no por nostalgia, no porque lo eche de menos, sino lo contrario: estoy cansado de él, disparó Villeneuve, como si necesitara decirlo en voz alta para terminar de convencerse.
“Cuando termine, necesitaré un cohete muy potente para lanzarme fuera de Arrakis.”Denis Villeneuve
La confesión es doblemente jugosa porque deja entrever algo que muchos intuyen en el mundo del cine pero pocos admiten en público: quedarse demasiado tiempo en el mismo universo creativo puede terminar cocinando la mirada crítica de cualquier director. Villeneuve fue claro al respecto. Aseguró que volver precisamente ahora, sintiéndose cansado, es la mejor manera de evitar la complacencia y de mantener la distancia necesaria para mirar el material con ojos frescos. Un lujo que no todos los realizadores se permiten, y que en su caso parece casi un acto de higiene profesional.
Se acabó: ni Hijos ni Dios emperador con su firma
La decisión tiene un corolario fuerte para los seguidores de la saga literaria de Frank Herbert. Con este cierre, Villeneuve descarta de plano meterse en las adaptaciones de los libros posteriores, esos volúmenes densísimos y fascinantes que son Hijos de Dune y Dios emperador de Dune, entre otros. No es un detalle menor: la puerta queda abierta para que la Warner Bros. siga explotando la franquicia, pero sin la mano del cineasta que le dio el sello visual y la densidad emocional que tienen las dos entregas ya estrenadas.
El salto al universo Bond, con la duda del protagonista
Del cansancio a la adrenalina, del desierto a la pistola con silenciador. La participación de Villeneuve en la próxima película de James Bond ya es un hecho y, por lo que contó, fue prácticamente un flechazo laboral. Cuando me pidieron hacer el nuevo Bond, dije: vale, esto es lo que necesito, reveló el director, en una declaración que suena casi a terapia después de años conviviendo con gusanos de arena, profecías ecologistas y casas nobles enfrentadas por el control de la especia.
Lo que todavía no se sabe, y acá viene el dato que mantiene en vilo a medio planeta, es quién se pondrá en la piel del agente 007. Después de la salida de Daniel Craig, la búsqueda del nuevo protagonista se convirtió en uno de los casting más comentados de la industria, y la elección puede redefinir el rumbo de toda la franquicia por una generación.
En lo técnico, la tercera entrega de Dune promete una superlativa visual: se incorporará un nuevo director de fotografía, se mezclará película fotoquímica de gran formato con herramientas digitales y se estrenarán ópticas personalizadas. La idea, según se desprende del material, es ir un paso más allá de la propuesta visual que ya había marcado un antes y un después en la ciencia ficción contemporánea.
Yo, que vengo siguiendo la saga desde la primera entrega y que fui de los que se marearon con esas tomas panorámicas del desierto y esas escenas de combate que parecen sacadas de un sueño lúcido, confieso que una parte de mí siente que Villeneuve tiene razón: hay que saber cuándo bajarse del caballo, o en este caso, del gusano. Y si después de tanto polvo intergaláctico lo que le viene bien es un smoking, un Aston Martin y la orquesta tocando el tema clásico, bienvenido sea. Mejor cerrar por cansancio creativo que por estiramiento sin ideas. Y a ustedes, lectores, les tiro la pregunta que dejamos rondando: ¿les parece bien que Dune termine acá con el canadiense, o hubieran preferido verlo seguir adelante con el resto de la saga de Herbert?
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