Amplían el procesamiento contra Cristian Leonardo Rodríguez: lo acusan de abuso sexual con acceso carnal por una ecografía realizada con identidad médica falsa
La justicia federal sumó una imputación por abuso sexual con acceso carnal al hombre que se hacía pasar por médico en un consultorio de Versalles y que ya estaba detenido por ejercicio ilegal de la medicina y la muerte de una paciente. La víctima pagó 16.000 pesos por cada estudio y recién se enteró del engaño cuando lo vio detenido en la televisión de su celular.
El juez federal Sebastián Casanello amplió el procesamiento de Cristian Leonardo Rodríguez, de 43 años, y lo consideró ahora también autor del delito de abuso sexual con acceso carnal, figura prevista en el artículo 119 del Código Penal. La medida se fundó en una ecografía transvaginal que el acusado le practicó a una mujer de 33 años en un consultorio del barrio porteño de Versalles, convencida de que se atendía con un profesional habilitado, según fuentes judiciales.
Rodríguez se encuentra detenido desde mayo de 2025, cuando fue apresado en un allanamiento de la Policía Federal mientras atendía pacientes en los Consultorios Médicos Moliere. En ese momento ya enfrentaba cargos por uso de documentación falsa, ejercicio ilegal de la medicina, estafas y abandono de persona seguido de muerte, en una causa paralela que investiga el fallecimiento de una paciente.
La denuncia que cambió el alcance de la causa
Una mujer identificada como B. declaró ante la Justicia que el 21 de abril de 2025 se sometió a una ecografía mamaria y a una ecografía transvaginal en el mismo centro de salud. La paciente había llegado al lugar a principios de abril a raíz de una infección en una mama, donde una ginecóloga del establecimiento le indicó ambos estudios y le informó que podían realizárselos en el lugar.
Según consta en el expediente, B. abonó 16.000 pesos por cada práctica. Al ingresar al consultorio donde la atenderían, la mujer notó que el ambiente tenía un aspecto odontológico. Rodríguez le pidió que se desvistiera, no le ofreció ningún elemento para cubrirse y permaneció dentro del cuarto durante todo el procedimiento. Cuando la ecografía terminó, la víctima tuvo que higienizarse delante de él.
Cómo se enteró del engaño
La verdad salió a la luz un mes después. El 26 de mayo de 2025, la Policía Federal allanó el consultorio y detuvo a Rodríguez mientras atendía. Una conocida de B. le envió por WhatsApp una publicación sobre el operativo policial. La víctima declaró que vio la foto del detenido y lo reconoció por la contextura física.
Al revisar los estudios que tenía en su poder, comprobó que ambos informes estaban firmados por Rodríguez con un sello que lo presentaba como médico de la UBA, dopplerista y ecografista, según precisaron fuentes judiciales. Hasta ese momento, la mujer nunca había sospechado de la falta de matrícula.
“Cuando me enteré, sentí mucho enojo, mucha bronca. En la desconfianza que me genera de ahora en más hacerme estudios. Te queda un trauma, porque no sé quién me va a atender.”B., víctima, en su declaración ante la Justicia
El juez Casanello resolvió en una resolución de casi cuarenta páginas que el engaño fue determinante para encuadrar el hecho. Para el magistrado, B. consintió las prácticas porque creía estar frente a un profesional habilitado, y ese error afectó su capacidad de decidir libremente sobre su propio cuerpo.
En el fallo, el juez señaló además que el consultorio en su conjunto, con sus empleados, el equipamiento y la propia ginecóloga que derivó a la paciente, funcionó como un montaje destinado a sostener la apariencia de una atención médica legítima. La investigación apunta a determinar ahora la responsabilidad de quienes intervinieron en esa cadena.
Con esta ampliación, el expediente quedó a cargo de la Fiscalía Federal N.º 5, que deberá avanzar con la recolección de pruebas, la declaración de otros posibles damnificados y la identificación del resto del personal que trabajaba en el lugar al momento de los hechos.
Próxima instancia
La defensa de Rodríguez puede apelar la ampliación del procesamiento ante la Cámara Federal de Apelaciones. En paralelo, sigue abierto el expediente por la muerte de la paciente que derivó en su detención original, donde también se investigan las circunstancias en las que se prestó la atención y la responsabilidad penal del resto de los involucrados.
