Yoko Taro y la confesión que sacudió Tokio: trabaja para no perder la cabeza
El creador de NieR y Drakengard pasó por el festival The Tenth Mosaic, habló con la máscara de Emil y reveló que su único motor hoy es el miedo al deterioro cognitivo. Además, confirmó que escribe el guion de la nueva serie de Neon Genesis Evangelion.
Las luces del escenario del festival The Tenth Mosaic, en Tokio, recortaban una silueta conocida: la máscara blanca de Emil, el personaje de NieR Automata, plantada frente al micrófono como si fuera una extensión del cuerpo de su dueño. Debajo de esa careta inconfundible estaba Yoko Taro, el director japonés que cambió para siempre la forma de narrar en los videojuegos con Drakengard, NieR y su secuela Automata, y que ahora, en una charla distendida con Keisuke Okabe, director de Ender Lilies, dejó caer una de esas frases que dan vuelta el mundo del entretenimiento japonés en dos segundos.
Taro, que tiene 55 años y una carrera que arrancó formalmente en 2003 cuando lanzó Drakengard para PlayStation 2, su primer juego como director, dijo sin rodeos que ya no le quedan ganas de trabajar. Lo planteó como quien describe una obviedad: su sueño profesional, aseguró, ya está cumplido. Lo que vino después —la consagración de la saga NieR, los millones de ventas de NieR: Automata, el reconocimiento internacional, los premios— lo vive como un bonus track, un regalo inesperado que llegó cuando él ya estaba mentalmente jubilado.
La pregunta entonces es inevitable: si no quedan ganas ni ambición, ¿qué lo mantiene activo? La respuesta que dio es tan cruda como él: el miedo a perder la memoria. Textual, y siempre detrás de la máscara que lo caracteriza en sus apariciones públicas, Taro dijo: "Cuando me enfrento a una situación difícil en el trabajo, me sobrepongo diciéndome a mí mismo: esto es bueno para prevenir la demencia". Una manera muy suya de confesar que el trabajo se convirtió, para él, en una suerte de gimnasia mental obligatoria.
Proyectos cancelados y un horizonte llamado Evangelion
El dato sobre su presente creativo también llamó la atención. Aunque muchos fans esperaban un NieR 3 o algo nuevo dentro de la saga, Taro aclaró que en los últimos años estuvo embarcado en varios desarrollos que terminaron cancelados antes de ver la luz. Los lanzamientos más recientes de la marca, como Voice of Cards y el juego para móviles 404 GAME RE:SET —este último efímero, retirado de las tiendas en 2024—, no son nuevas entregas centrales sino experimentos laterales. Es decir: el silencio de NieR no es descanso voluntario, sino consecuencia de un escritorio donde las ideas chocan contra la cancelación.
La mirada sobre la nueva generación y la IA
Sobre el momento que vive la industria del videojuego en Japón, Taro se mostró sorprendentemente optimista con los más jóvenes. Dijo que las herramientas actuales, incluida la inteligencia artificial, les dan a los creadores noveles una libertad creativa que en su época era impensable. Una declaración que, viniendo de alguien que suele ser ácido con la industria, suena casi a consejo y a legado.
Evangelion, con música de Keiichi Okabe
En medio de ese panorama, hay un compromiso concreto que ya está en marcha y que explica por qué Taro sigue sentado frente a la computadora: el guion de la próxima serie televisiva de Neon Genesis Evangelion. La producción tendrá música de Keiichi Okabe, el compositor histórico de NieR y Drakengard, lo que confirma que la sociedad creativa entre ambos sigue viva. Es decir: el único proyecto confirmado de Taro para el futuro cercano es un guion para una de las franquicias más influyentes del animé japonés, y lo encara como una forma de mantener la cabeza despierta.
Qué esperar de un Evangelion escrito por Yoko Taro
- Un guion con preguntas filosóficas incómodas y finales que no se cierran fácil, marca registrada del autor de NieR.
- Una mirada desencantada del heroísmo, como la que ya mostró Drakengard cuando reversionó la idea del caballero justo.
- Diálogos que dejan huecos, silencios y escenas que hieren, al estilo de NieR: Automata.
- Una banda sonora de Keiichi Okabe que promete melancolía electrónica y arreglos corales, el sello del compositor en cada colaboración con Taro.
Mirando todo el panorama, confieso que esta charla me dejó una sensación rara. Es fácil romantizar la figura de Yoko Taro como el genio excéntrico de la máscara blanca, pero detrás de esa imagen hay un tipo de 55 años que admite sin pudor que trabaja por miedo a la demencia. Y si eso lo lleva a sentarse a escribir el guion de una nueva Evangelion, me parece un trato más que justo para los fans: le debemos buena parte del paisaje emocional de los videojuegos contemporáneos, y él se debe a sí mismo una vejez con la mente activa. Ojalá la serie que viene esté a la altura de un autor que, aún sin ganas, sigue regalándonos obras que dan qué pensar.
