Ximena Sáenz suma un ciclo grabado de 16 capítulos y prepara una nueva sede en Villa Devoto
La cocinera estrena “Las tartas de Ximena” en elGourmet, con 32 recetas distintas, y avanza con la apertura de su tercer Casa Sáenz en Buenos Aires.
Ximena Sáenz suma un nuevo proyecto a su recorrido televisivo, que ya lleva más de quince años frente a las cámaras. Se trata de “Las tartas de Ximena”, un ciclo que se estrenó el 5 de octubre en elGourmet y que se emite de lunes a viernes a las 18.30. Al mismo tiempo, la cocinera avanza con la apertura de una tercera sede de Casa Sáenz, su restaurante, en el barrio porteño de Villa Devoto.
Un ciclo pensado como un libro de cocina
El programa tiene 16 capítulos y, para armarlos, el equipo desarrolló 32 recetas distintas. La propuesta surgió de la productora del canal, que organizó el contenido con un recurso al que llamaron “tablero de comandos”: post-its con las recetas de cada programa, ubicados de forma tal que la variedad quedara garantizada. Según explicó Sáenz, el proceso se pareció al de construir un libro de cocina.
A diferencia de los programas en vivo en los que participó durante años, este formato es grabado. Eso le permite mostrar el proceso completo de cada receta, desde la masa hasta el resultado final, sin recurrir a versiones preparadas con anticipación. Fue una de las diferencias que más valoró al arrancar en el canal.
Como el ciclo se distribuye en toda Latinoamérica, el equipo diseñó recetas que no estuvieran pensadas solamente para el paladar argentino. La idea fue que los contenidos resultaran accesibles e interesantes para públicos de distintos países.
Tercera sede y otros trabajos del año
En paralelo, avanza la apertura de la tercera sede de Casa Sáenz en Villa Devoto. Las dos sedes actuales ya incluyen tartas en el menú de delivery, aunque todavía no en el salón.
- Participó como jurado invitada en MasterChef Celebrity.
- Fue jurado invitada en la edición infantil del mismo formato.
- Destacó que los chicos cocinen recetas completas de manera autónoma, con cuchillos y fuego.
Sobre la experiencia con los más chicos, Sáenz remarcó que ver a niños cocinar de principio a fin le pareció un indicador positivo del interés que despierta la gastronomía entre las generaciones más jóvenes. Desde mi lugar, es una lectura que se agradece: cuando un chico se anima con un cuchillo y una hornalla, algo bueno está pasando en la cocina de casa.
