Vengadores: Endgame vuelve a la cima de la historia y deja a Avatar mirando desde abajo
La reedición bajo el título Encore, con un final modificado y escenas poscréditos inéditas, superó a la película de James Cameron en la recaudación global acumulada. El director felicitó al estudio con un mensaje que fusionó ambos universos.
Vayan preparándose los pochoclos, porque la sala va a volver a vibrar con el redoblante de Thanos y compañía. La pantalla grande se sacudió en las últimas semanas con una noticia que, a esta altura, ya parece un ping-pong entre dos gigantes: Vengadores: Endgame recuperó el trono histórico de la taquilla mundial, ese sillón que viene cambiando de dueño desde 2019 como si fuera un departamento de tres ambientes en Buenos Aires. La nueva cifra global acumulada trepó hasta los 2.938 millones de dólares, lo justo y necesario para dejar a Avatar en los aproximadamente 2.924 millones y mandar otra vez a la película de James Cameron al banco de suplentes.
Lo curioso del asunto es que esta remontada no llegó de la mano del filme original, el que se vio por primera vez en abril de 2019, sino de una versión bautizada Encore que volvió a las salas el 25 de septiembre. No es un simple refrito: el reestreno incluye un final alterado y unas escenas poscréditos hasta ahora guardadas bajo siete llaves, pensadas como anticipo de Vengadores: Doomsday, la próxima entrega de la saga que tiene fecha de estreno prevista para el 17 de diciembre de 2026. De modo que Marvel convirtió la reedición en algo más que un anzuelo comercial: la transformó en un puente narrativo hacia lo que viene, una jugada poco habitual en la industria y que, de movida, ya alteró una de las tablas de récords más sagradas del cine.
Cameron saludó con elegancia y un poco de ironía
Quien siempre se tomó estos cambios de podio con altura fue justamente Cameron, el director que vio cómo le birlaban el récord por segunda vez. Apenas se confirmó la nueva cifra, el responsable de Avatar sacó a relucir su mejor sonrisa y publicó un mensaje en el que felicitó al estudio. Lo hizo a su modo, como diría un vecino de Palermo: con una imagen en la que Tony Stark aparece recibido por una tribu na'vi, y un texto breve, cálido, sin rencores.
“¡Enhorabuena a Marvel y a la número uno, Vengadores: Endgame: Encore, por llevar a los espectadores a los cines!”James Cameron
No es la primera vez que el realizador se presta a este juego. Ya en julio de 2019, cuando Endgame superó por primera vez a Avatar tras el estreno original, Cameron había salido a celebrar públicamente el récord ajeno y hasta se había despedido con una expresión en na'vi, esa lengua que inventó para sus habitantes de Pandora. Después vino la contrarremontada: el reestreno de Avatar en 2021 le devolvió a esa película el liderazgo y dejó a Endgame masticando bronca. Hoy, una nueva vuelta de tuerca invierte otra vez el orden y vuelve a poner a Marvel en la cima, con Cameron haciendo gala de una elegancia que ya le es costumbre.
Un movimiento que los estudios miran con lupa
- La versión Encore de Endgame incorporó un final modificado y escenas poscréditos inéditas que funcionan como anticipo de Vengadores: Doomsday.
- El reestreno logró acumular más de 2.938 millones de dólares a nivel global y superar los aproximadamente 2.924 millones de Avatar.
- James Cameron felicitó al estudio con un mensaje público y una imagen que fusiona el universo Marvel con el de Pandora.
- El podio histórico cambia de manos por tercera vez en seis años, luego de los movimientos de 2019 y 2021.
- La movida abre un interrogante sobre si los reestrenos con material nuevo se convertirán en una estrategia habitual de los grandes estudios para sostener franquicias.
A mí, que crecí yendo al cine de la mano de las sagas más épicas del género, lo que más me llama la atención de este fenómeno es algo que a veces se pierde de vista en la frialdad de los números: una película estrenada en 2019 sigue siendo capaz de movilizar a la gente hasta la sala, con tal de que haya algo nuevo para ver. Vengadores: Endgame ya había tenido su festejo, su luto de fans y su ronda de memes con Robert Downey Junior; sin embargo, alcanzó otra vez con cambiarle el final y agregarle unas escenas poscréditos para que miles de espectadores volvieran a sacar la entrada. Es verdad que hay una lectura comercial, casi de manual de marketing, pero también hay algo emotivo en eso: la idea de que una historia puede seguir respirando, tomar aire y presentarse otra vez ante un público que creyó haberla visto completa. Personalmente, celebro que este tipo de reediciones exista, siempre y cuando el material extra valga la pena y no sea un simple anzuelo para llenar salas. Endgame se ganó ese derecho con creces, y Doomsday, por lo pronto, ya tiene con qué entusiasmar.
