Una noche donde las reinas del pop vuelven a cruzarse en el mismo escenario
Madonna abrirá los VMAs 2026 en el Peacock Theater de Los Ángeles, con Taylor Swift estrenando un videoclip y recibiendo un reconocimiento por su trabajo como directora. Snoop Dogg será el conductor de una ceremonia que también homenajea a Nirvana, Dolly Parton y George Michael.
Piensen en el murmullo que va a empezar a subir en las gradas del Peacock Theater de Los Ángeles bien temprano: luces bajas, un escenario que todavía huele a ensayo, camarógrafos que ajustan sus planos, fans con pulseras luminosas todavía apagadas. Esa es la postal que se va a empezar a dibujar el domingo 27 de septiembre a las 20.30, cuando arranque una nueva entrega de los Video Music Awards, la primera vez que la ciudad recibe la gala desde 2017. Y a mí, que vengo siguiendo estas ceremonias desde hace años, lo que más me entusiasma es que el guion se cocina con dos nombres que siempre que pisan un escenario terminan escribiendo un capítulo nuevo de la historia del pop.
Una apertura con aroma a clásico instantáneo
Snoop Dogg será el conductor de la noche, un tipo que tiene un romance largo con estos premios: tres estatuillas, 13 nominaciones y una primera actuación en la entrega de 1994 que todavía se comenta. Pero antes de que Snoop tome la palabra, será Madonna la que ordene la escena. La Reina del Pop vuelve a cantar en los VMAs después de 23 años; su última vez había sido en 2003, en una edición donde se cruzó con Britney Spears y Christina Aguilera, con Missy Elliott cerrando el número. En esta oportunidad arriba con 11 nominaciones, la cifra más alta de su carrera en una sola edición, y compite por Video, Artista y Canción del año, además de categorías técnicas por su película Confessions II. Son, en total, 19 victorias competitivas acumuladas en su historial.
Taylor Swift, detrás de cámara y delante del mundo
Detrás de Madonna aparece Taylor Swift, con nueve candidaturas y un premio nuevo pensado para reconocer su trabajo como directora de sus propios videos. Hasta esta edición, la cantante compartía con Beyoncé el techo histórico de 30 estatuillas; con esta distinción, su cuenta trepa a 31 y se queda sola en lo más alto del palmarés. Pero lo que realmente va a revolucionar la noche es el estreno mundial del videoclip de Patient Zero, dirigido por la propia Swift y protagonizado por Colin Farrell y Dakota Johnson. O sea que la vamos a ver premiada por lo que hace detrás del lente y, a la vez, presentando una de sus obras más arriesgadas: una combinación pocas veces vista en una misma gala.
Una grilla que cruza generaciones y estéticas
- Nirvana recibirá el Video Vanguard Award, un reconocimiento que ya pasó por manos de artistas enormes y que esta vez honra a una de las bandas más influyentes del rock de los 90.
- Kacey Musgraves será la encargada de un tributo a Dolly Parton, con esa mezcla de voz cristalina y respeto por la canción country que la caracteriza.
- RAYE, SOMBR y Teddy Swims protagonizarán un homenaje a George Michael, en un segmento que promete emocionar a más de uno.
- Entre las actuaciones confirmadas figuran LISA, Gunna, Shaboozey, Sienna Spiro, GENER8ION y Yung Lean, un abanico que va del pop coreano al hip hop sureño y el indie emergente.
Mientras termino de escribir esta nota me quedo mirando la pantalla y me imagino a Madonna plantada en el escenario del Peacock, en esa apertura que ya parece un clásico instantáneo, y a Taylor Swift cruzando la alfombra con la tranquilidad de quien sabe que su próxima aparición será como directora de un videoclip que se estrena en vivo. Y entre ellas, un Snoop Dogg oficiando de maestro de ceremonias con la sonrisa cómplice de alguien que conoce el backstage como la palma de su mano. Si me preguntan a mí cuál es la presentación que más me interesa, les confieso que me juego por el momento en que las luces se apaguen y Madonna vuelva a cantar después de más de dos décadas ausente: hay regresos que se vuelven historia apenas arrancan, y este ya tiene esa pinta.
