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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una cama en Villa La Angostura a cambio de meter las manos en la permacultura

La propuesta de un proyecto de bioconstrucción convoca a voluntarios para hospedarse en el sur neuquino a cambio de 25 horas semanales de trabajo y colaboración. Cómo anotarse, qué tareas incluye y qué gastos quedan por cuenta del viajero.

Por Teresa GordilloSociedad · · hace 13 d
Una cama en Villa La Angostura a cambio de meter las manos en la permacultura

Esta mañana, mientras el sol apenas se asomaba entre los cerros y un viento fresco bajaba desde el lago Nahuel Huapi, en Villa La Angostura un grupo de personas acomodaba baldes de pintura y revisaba herramientas de construcción. No son empleados ni turistas a simple vista: son voluntarios que llegaron hasta el sur neuquino para quedarse una temporada, a cambio de dormir en una habitación compartida y colaborar con un proyecto de permacultura y bioconstrucción que ya lleva quince años recibiendo gente de distintas partes del mundo.

La convocatoria, publicada en la plataforma Worldpackers, vuelve a abrir sus postulaciones para quienes estén dispuestos a quedarse al menos dos semanas en el lugar, ayudar unas 25 horas por semana y, a cambio, recibir alojamiento, desayuno, uso de lavandería, bicicletas y dos jornadas libres para conocer los atractivos de la zona. El intercambio, que ya conocen muchos mochileros que pasan por la Patagonia, reaparece así como una opción concreta para quienes buscan viajar sin gastar de más en hospedaje, aunque eso sí: el traslado hasta Villa La Angostura y todos los gastos no contemplados corren por cuenta del voluntario.

Qué ofrece el proyecto y qué pide a cambio

  • Alojamiento en una cama dentro de un dormitorio compartido, con desayuno incluido.
  • Acceso gratuito a la lavandería, bicicletas para moverse por la zona y a los espacios comunes del predio.
  • Dos días libres por semana para recorrer Villa La Angostura y alrededores.
  • Una permanencia mínima prevista de 14 noches, con cupos que dependen del período del año y de la cantidad de postulantes.
  • A cambio, 25 horas semanales distribuidas en distintos días y horarios, dedicadas a tareas de construcción, bioconstrucción, pintura, decoración, reparaciones, jardinería y mantenimiento general.

La experiencia, según describe la propia convocatoria, combina tiempo de colaboración con momentos disponibles para pasear, descansar o recorrer los senderos que rodean a la localidad. Las jornadas libres semanales son la excusa perfecta para animarse a pedalear hasta alguno de los miradores cercanos o acercarse al lago, aprovechando las bicicletas que forman parte de los recursos ofrecidos por el anfitrión.

Quiénes se pueden anotar y cómo es el paso a paso

  • Pueden postularse personas que viajen solas, parejas o quienes quieran sumarse con un acompañante, siempre que tengan un conocimiento básico de español.
  • El primer paso es revisar la convocatoria en Worldpackers, leer las condiciones y corroborar la disponibilidad para las fechas que interesan.
  • Después, hay que crear un perfil en la plataforma y enviar una solicitud al anfitrión, que es quien finalmente confirma si hay lugar en el período deseado.
  • La convocatoria contempla varios meses del año, aunque la posibilidad de incorporarse depende de los cupos disponibles, de las necesidades del proyecto y de la cantidad de postulantes que ya se hayan presentado.

Qué gastos quedan fuera del intercambio

Antes de armar el bolso y empezar a soñar con los paisajes de la Patagonia, conviene tener claro que el esquema cubre alojamiento, desayuno, lavandería y bicicletas, pero no se hace cargo de los pasajes, los traslados hasta Villa La Angostura ni de la documentación personal. Cualquier gasto que no esté expresamente incluido en la propuesta corre por cuenta del voluntario, que también debe asumir el costo de las comidas que no forman parte del desayuno y de los consumos personales durante la estadía.

En definitiva, se trata de una puerta de entrada accesible para quienes quieran pasar una temporada en uno de los destinos más bellos del sur argentino sin pagar hospedaje, a cambio de meter el hombro en un emprendimiento que combina trabajo, naturaleza y vida en comunidad, y que desde hace quince años abre las puertas de la montaña a viajeros de todo el mundo.

TG

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