Un jurado popular halló culpable a la agente penitenciaria que mató a su marido de nueve puñaladas mientras dormía en La Plata
Sofía M. Pantoja (53) fue declarada culpable por unanimidad del crimen de Jorge V. Pereyra (56), ocurrido en mayo de 2018 en una casa del barrio La Loma. La Fiscalía 1 pidió prisión perpetua; la defensa adelantó que apelará.
Un jurado popular declaró por unanimidad culpable a Sofía M. Pantoja, agente del Servicio Penitenciario Bonaerense, por el asesinato de su pareja Jorge V. Pereyra (56), acuchillado nueve veces mientras dormía en su domicilio de la calle 48 al 1200, en el barrio La Loma de La Plata, en la madrugada del 3 de mayo de 2018. El juez Hernán Decastelli dará a conocer la sentencia este lunes 31 de agosto, según fuentes judiciales. La Fiscalía 1, a cargo de la acusación, solicitó la pena de prisión perpetua.
Cómo fue el ataque y la noche del crimen
La investigación reconstruyó que Pantoja fue quien llamó al 911 a la madrugada, tras comunicarse antes con un hijo. Aseguró haber escuchado ruidos extraños y haberse encerrado en el baño. Cuando llegó el patrullero, según el expediente, arrojó la llave desde una ventana. En el interior, los efectivos hallaron a Pereyra junto a su cama, con nueve puñaladas en el hombro izquierdo, una mano y el cuello. La herida cervical resultó letal. Las luces estaban apagadas, no había signos de ingreso forzado ni de robo, y el arma blanca nunca apareció. Una mancha de sangre en el camisón que Pantoja vestía esa noche coincidió con el grupo sanguíneo de la víctima.
La prueba central del juicio
- Llamado al 911 a la madrugada del 3 de mayo de 2018, realizado por la propia acusada desde el interior de la vivienda.
- Nueve puñaladas en el cuerpo de Pereyra: hombro izquierdo, mano y cuello, esta última mortal.
- Sin signos de robo ni de ingreso forzado y con todas las luces apagadas al arribo de la Policía.
- El cuchillo nunca fue secuestrado, pero una mancha de sangre en el camisón de Pantoja coincidió con el grupo sanguíneo de la víctima.
- Testigos relataron una relación con maltrato verbal de ella hacia él y un conflicto patrimonial abierto.
Durante el debate declararon vecinos, familiares y conocidos de la pareja. Varios recordaron amenazas previas de Pantoja contra Pereyra. Un mecánico contó que, a fines de 2017, ella había dicho frente a él: «Vos no me querés creer, pero un día yo agarro una cuchilla y te mato». Un albañil declaró que, el día previo al crimen, la imputada le aseguró haber «corrido» a Pereyra con una cuchilla.
Pantoja fue imputada por homicidio calificado por el vínculo, alevosía y codicia. Ante el tribunal negó los hechos y rompió en llanto: «Yo no lo maté, quiero justicia para mis hijos, quiero saber quién fue. Soy incapaz de matar a una persona». La defensa adelantó que, conocida la condena, apelará ante el Tribunal Penal de Casación bonaerense.
Una familia dividida por el caso
El proceso abrió una fractura dentro del entorno familiar. Las dos hijas del matrimonio, Romina (36) y Yesica (37), se pronunciaron durante el juicio a favor de la responsabilidad de su madre. En cambio, Gonzalo (34), hijo menor y también agente penitenciario, declaró en favor de Pantoja y sostiene su inocencia. Romina, al ser consultada por la postura de su hermano, fue tajante: «Es bastante difícil aceptar que tu mamá es una asesina», resumió.
La próxima instancia será la audiencia de cesura, en la que el juez Decastelli fijará la pena tras el veredicto del jurado. Mientras tanto, la defensa ya trabaja en la presentación del recurso ante la Casación bonaerense, paso previo a cualquier revisión por instancias superiores. La causa, en lo esencial, quedó cerrada en primera instancia con la declaración de culpabilidad y ahora se mueve en el terreno de la cuantificación del castigo y de la apelación.
