Un abuelo, un objeto por semana y una cuenta regresiva hasta marzo de 2027
Desde la semana 11 del embarazo, Alejandro recibe cada miércoles la comparación del bebé con un objeto cotidiano y sale a conseguirlo para su hija Carolina.
Cada miércoles, Alejandro sale a buscar algo que tenga el tamaño exacto de la bebé que todavía no nació. No hay un calendario escrito ni un acuerdo formal. Hay un mensaje que llega desde el teléfono de su hija con una captura de pantalla, y una tradición que, en poco tiempo, se volvió un ritual familiar que miles de personas siguen en redes sociales.
Todo arrancó en la semana 11 de gestación, cuando Carolina envió al grupo familiar una captura de la aplicación de seguimiento del embarazo. La app indicaba que el bebé medía como un macarrón. Esa misma noche, en la cena familiar, el padre llegó con una caja de alfajorcitos de maicena. Según explicó él mismo, eran los macarrones argentinos. Podría haber quedado en una anécdota de sobremesa, pero el miércoles siguiente volvió a tocar el timbre, esta vez con unos Havannets.
Las reglas del juego
La dinámica es simple, aunque exige bastante. Carolina le manda la comparación el mismo miércoles, sin avisarle antes, y Alejandro tiene que resolver ese mismo día. Si no consigue el objeto exacto, busca algo de medidas similares. Cuando la app señaló un huevo de Pascua de dimensiones específicas, el abuelo llegó con un patito de peluche que había sido calculado al centímetro.
“Los macarrones argentinos.”Alejandro, abuelo de la bebé, al explicar el primer regalo de la tradición
Con el paso de las semanas, la lista se fue haciendo más larga y los objetos más difíciles de conseguir. Hasta ahora aparecen en el recuento:
- Alfajores de maicena y Havannets
- Cupcakes, un scone de queso y una palta
- Waffles, cookies y bananas
- Una papa y un gatito de peluche
- Croissants rellenas de dulce de leche y choclos
Carolina comparte cada visita en su cuenta de Instagram, y miles de seguidores esperan la entrega semanal y dejan comentarios celebrando el gesto. Esa reacción en redes acompaña lo que ya pasaba puertas adentro. Cuando la pareja anunció el embarazo, la sorpresa fue tan unánime que la niña recibió el apodo de Sorpresita antes de nacer.
La bebé, primera hija de Carolina y primera nieta de la familia, está prevista para el 3 de marzo de 2027. Hasta entonces, los miércoles que faltan ya tienen destinatario fijo: un abuelo que quiere llegar primero al timbre.
