Trungelliti mete la cabeza en la qualy y va por el cuadro grande ante Molcan
El santiagueño venció a Landaluce en tres sets y quedó a un paso del cuadro principal del ATP 500 de China. Mientras tanto, cinco albicelestes ya tienen rival confirmado para el debut en el torneo.
Marco Trungelliti deja la qualy con el corazón en la mano y se ganó el derecho a sobar. El santiagueño, 88 del mundo, se sacó de encima al español Martin Landaluce (73) por 6-1, 6-7 (9) y 7-6 (2), en un partido que se resolvió con la sangre fría del argentino en el tie break del tercer set.
El arranque fue un monólogo: 6-1 en media hora y la sensación de que la cosa iba a ser un trámite. No lo fue. Landaluce se plantó, ganó el segundo en el desempate y llevó el partido a la decisión. Ahí apareció el Trungelliti de siempre: el que pelea cada bola como si fuera la última. Otro tie break y a otra cosa.
Ahora va por Molcan y por el cuadro
El próximo escollo será Alex Molcan, esloveno, número 96 del ranking. A ganarlo y se mete en el cuadro principal del ATP 500 de Beijing. Si pierde, se vuelve con las valijas y el consuelo de haber peleado. Así de simple.
Cinco albicelestes ya tienen rival
- Mariano Navone (45) debutará ante el australiano Alex de Miñaur, 10 del mundo: la prueba más brava del lote.
- Thiago Tirante (52) se cruzará con el alemán Jan-Lennard Struff (59), un duelo de regulares.
- Juan Manuel Cerúndolo (53) jugará ante el local Bu Yunchaokete (104), en lo que aparece como una chance inmejorable para sumar.
- Sebastián Báez (51) chocará con el chino Juncheng Shang (250), otro cruce a priori favorable para el de la ‘cabeza’.
- Francisco Cerúndolo (22), el mejor argentino del torneo, viene de jugar la Laver Cup y esperará al rival que salga de la qualy: rival a confirmar.
Todavía no hay orden de juego oficial para esos cruces, pero el escenario empieza a tomar forma. Mientras, en Tokio el único argentino en el cuadro principal será Tomas Etcheverry, después de la caída de Camilo Ugo Carabelli en la clasificación.
A mí, que lo vi al Trungelliti debutar en Challenger con la mochila cargada de sueños, verlo pelear un ATP 500 con esa actitud me reconcilia con el circuito. El de Santiago del Estero no afloja nunca. Se venga mal o bien, va a la guerra. Y eso, en este deporte, vale oro.
El próximo capítulo lo escribe en Beijing frente a Molcan. Después, el cuadro grande lo mira de reojo y le guiña el ojo. Habrá que ver si lo aguanta.
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