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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Pasaje Río Piedras: cinco oficios bajo un mismo techo en el corazón de Núñez

Un local industrial con cocina a la vista combina pastificio, panadería, charcutería propia, pastelería y un despacho de sándwiches y guisos. Los fines de semana la cola para retirar pasta fresca se estira hasta la vereda.

Por Jimena QuirogaTurismo · · hace 6 d
Pasaje Río Piedras: cinco oficios bajo un mismo techo en el corazón de Núñez

Te doy una buena razón para alejarte una cuadra de la Avenida del Libertador y meterte en una callecita que parece de antes: en el pasaje Río Piedras, a dos cuadras de esa arteria y envuelto entre edificios residenciales de Núñez, funciona desde septiembre un local de 200 metros cuadrados con aspecto industrial, cocina abierta al público y una propuesta que reúne cinco oficios bajo el mismo techo. Si vas un sábado al mediodía, no te asustes: la fila para comprar pasta fresca sale a la vereda.

Detrás de la idea está Martín Posternak, un cocinero que se formó en Buenos Aires y completó su recorrido con años de trabajo en cruceros que lo llevaron por distintos rincones del mundo, además de pasos por cocinas de Toronto y Montreal. De regreso al país, administró un café porteño durante una década. Antes de cerrarlo, ya venía buscando un lugar en Núñez para un proyecto propio. Cuando apareció la propiedad del pasaje, la démolió por completo y arrancó una obra larga, pensada de cero. En ese ínterin se especializó en charcutería y elaboración de pastas, y se recibió de sommelier de carne. Emiliano Belardinelli, cocinero y charcutero, se sumó como responsable del área de chacinados.

Cinco especialidades, una sola dirección

El propio Posternak lo define como un centro de producción con venta minorista, y la dinámica se nota al cruzar la puerta: las ollas burbujean a la vista, las masas descansan sobre mesadas y los embutidos cuelgan esperando su turno. Conviven allí un pastificio que elabora sorrentinos, agnolotis, florentinos y otras variedades para llevar por caja (desde 15.000 pesos); una panadería con medialunas laminadas y cinco variedades de pan; una salumería con charcutería artesanal de producción propia; una pastelería con postres desde 10.000 pesos; y un despacho de comidas calientes listas para retirar.

Qué comprar y a qué precio

  • Charcutería artesanal: salame chacarero, nduja, bresaola, guanciale y porchetta, entre otras piezas, en porciones desde 100 gramos.
  • Sándwiches (de 11.30 a 15.30) elaborados con pan artesanal y chacinados propios: milanesa de pollo a 19.000 y pastrón a 25.000; opciones desde 14.500.
  • Comidas listas para llevar: pastas con salsa en bandejas de aluminio, empanadas a 4.500, pastel de papas a 15.000, vitel toné a 19.000 y tarta de jamón y queso con cubierta de azúcar caramelizada a 11.500.
  • Postres de pastelería desde 10.000 pesos.

Un dato que vale la pena anotar: hay una alternativa menos transitada, todavía, dentro del propio local. La charcutería es el corazón del proyecto y la mayoría se vuelca a las pastas y los sándwiches; sin embargo, los embutidos de producción propia, el guanciale curado despacio y la nduja apenas se llevan como acompañamiento. Si vas con tiempo, pedí una tabla en el mostrador y llevate a casa un corte que no conseguís en cualquier dietética del barrio.

Para llegar, lo mássimple es entrar por Núñez y cortar hacia el pasaje Río Piedras: queda a dos cuadras de la Avenida del Libertador, en una zona de edificios residenciales. No cuenta con gran playa de estacionamiento, así que conviene ir en transporte o estacionar unas calles atrás. Y un consejo práctico: la mejor época para ir es el otoño y la primavera, cuando el clima templado permite esperar la cola en la vereda sin sufrir el calor de enero ni el frío de julio, y la producción de chacinados de estación está en su punto. Llevá conservadora si comprás pasta fresca y, sobre todo, tiempo: la espera vale cada minuto.

JQ

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