Pandanés quedó a un paso de la quiebra: la Justicia abrió un salvataje para intentar rescatar 150 puestos de trabajo
La cadena cerró sus 25 sucursales y desvinculó a sus empleados por WhatsApp. El Juzgado Comercial N.º 15 rechazó el pedido de quiebra y llamó a acreedores y cooperativas a presentar propuestas de rescate.
La cadena de panaderías Pandanés, que llegó a operar 25 sucursales en el área metropolitana de Buenos Aires y daba empleo directo a 150 personas, quedó al borde de la liquidación luego de que el Juzgado Comercial N.º 15 rechazara su pedido de quiebra y ordenara la apertura de un procedimiento de salvataje. En los últimos meses la firma cerró la totalidad de sus locales y desvinculó a su personal mediante mensajes de WhatsApp, sin entregar aún los telegramas de despido formales ni permitir el retiro de pertenencias de los inmuebles.
Según consta en el expediente judicial, la empresa arrastra una cesación de pagos desde octubre de 2025. Al momento de presentar el concurso preventivo, el pasivo total rondaba los 1.200 millones de pesos. La compañía alegó una caída del consumo superior al 50% respecto de su volumen histórico, un incremento sostenido de los costos operativos y el sobredimensionamiento de su planta industrial, factores que configuraron, en sus propios términos, un cuadro de insolvencia.
Una planta sobredimensionada y márgenes deteriorados
La planta elaboradora de Pandanés, de 1.778 metros cuadrados, fue inaugurada en noviembre de 2022, en plena etapa de expansión, con capacidad para abastecer hasta 50 locales propios. La sucesiva reducción de la red de sucursales dejó la estructura industrial muy por encima de las necesidades reales, en tanto los costos fijos —alquileres, energía y personal— se mantuvieron prácticamente inalterados. A ese cuadro se sumó el encarecimiento de insumos clave, en particular la harina, impactada por la suba internacional del precio de los granos, más el aumento de servicios y salarios ajustados por paritarias.
“Esos factores provocaron un progresivo e irreversible deterioro de los márgenes y del flujo de fondos.”Lise Lundme Funch, gerente de Pandanés
La propia compañía reconoció haber intentado renegociar alquileres, cambiar proveedores y llegar a acuerdos con el fisco, pero aseguró que esas medidas no alcanzaron para revertir la crisis. El juez Pablo Frick, a cargo del Juzgado Comercial N.º 15, rechazó el pedido de quiebra y ordenó la apertura de un registro por cinco días para que acreedores, cooperativas u otros interesados puedan inscribirse y presentar propuestas de acuerdo preventivo o de adquisición de las cuotas sociales.
El procedimiento de salvataje y los antecedentes del sector
La decisión del magistrado se fundó en el artículo 48 de la Ley de Concursos y Quiebras, norma que establece que el procedimiento de salvataje debe agotarse antes de declarar la quiebra cuando se cumplen los requisitos legales. El expediente registró además observaciones de la sindicatura sobre eventuales incumplimientos en el pago de aportes a la obra social, la ART y otros conceptos laborales, lo que se suma a las denuncias de los trabajadores despedidos de manera informal. El caso de Pandanés se inscribe en una seguidilla de cierres y concursos que atraviesa al sector de panaderías industriales en los últimos años, golpeado por la suba de insumos dolarizados, la presión tributaria y la retracción del consumo masivo.
- 25 sucursales cerradas en el área metropolitana de Buenos Aires.
- 150 empleados desvinculados, notificados por WhatsApp y sin telegrama de despido formal.
- Pasivo cercano a los 1.200 millones de pesos al momento del concurso preventivo.
- Planta industrial de 1.778 metros cuadrados con capacidad ociosa superior al 70%.
- Registro de salvataje abierto por cinco días en el Juzgado Comercial N.º 15, a cargo del juez Pablo Frick.
