Mirtha Legrand, esa incansable: transita otra internación con mejorías y la sonrisa guardada para cuando vuelva a su casa
La conductora de 99 años seguirá hospitalizada en el Mater Dei mientras los médicos terminan de controlar la neumopatía que la devolvió a una cama cinco días después del último alta. Jimena Monteverde contó que descansa, mira televisión y ya quiere regresar, aunque aclara que no habló directo con ella.
La imaginé mil veces durante estas semanas, sentada en el living de su casa, con la taza de té humeando sobre la mesa y el control remoto a mano, mirando televisión con esa curiosidad de cronista que la caracterizó toda la vida. Pero Mirtha Legrand no está en su casa. Lleva otra vez varios días internada en el Sanatorio Mater Dei, donde el director médico Enrique Echagüe firmó este miércoles un parte que, sin estridencias, trajo tranquilidad: la neumopatía que motivó el ingreso sigue mejorando día a día, y la idea es que permanezca hospitalizada hasta que los profesionales terminen de ajustar todos los controles.
El comunicado fue breve pero firme. Detalló que la evolución es favorable y que, salvo que aparezca algún cambio, el próximo parte recién se difundirá el viernes 25 de septiembre. Además, transmitió el agradecimiento de la familia y del propio equipo médico por las muestras de afecto que llegaron desde todos lados. Una manera elegante, casi de diva de los años dorados del cine argentino, de decir gracias sin decirla ella misma.
Una segunda internación que cayó cinco días después del alta
El viernes 18 de septiembre Mirtha volvió a cruzar la puerta del Mater Dei, esta vez por un cuadro compatible con neumopatía que requería estudios, tratamiento y vigilancia permanente. Fue, ni más ni menos, su segunda internación en pocas semanas: la anterior había comenzado el lunes 7, después de varios días con bronquitis y síntomas respiratorios, y terminó el domingo 13 con el alta y el regreso a su domicilio, con la indicación de seguir reposando y con la tos todavía como compañera de ruta.
Esos cinco días entre un alta y la nueva internación son los que explican por qué no retomó las grabaciones de sus programas. Quienes la siguen de cerca saben que Mirtha no es de las que se guardan: si pudiera estar frente a cámara ya estaría. Pero los médicos pidieron prudencia y la prudencia, en una mujer de 99 años, no es un detalle menor.
“Está durmiendo muy bien, pasa buena noche.”Jimena Monteverde, cocinera del ciclo de Mirtha Legrand
Monteverde, que trabaja con ella desde hace años, se acercó hasta el sanatorio para llevarle comida casera y se topó con una imagen que la dejó tranquila: Mirtha descansando, mirando televisión, con ganas de volver a su casa. La cocinera aclaró que no habló directamente con la conductora, sino que se entera de cómo está a través de las consultas diarias que realiza con el entorno. También contó que Legrand está acompañada por familiares y por personas de su círculo íntimo, y que en el equipo del programa la extraña: cuando no está, lo sienten.
- Legrand cumplirá 100 años en 2027, un aniversario que el ambiente de los medios ya empezó a imaginar como una celebración histórica.
- Sus almuerzos y cenas en la televisión son un archivo vivo de la política, la cultura y los chismes del país desde 1968.
- Jimena Monteverde es una de las caras más conocidas de su equipo y suele reemplazarla cuando ella no puede estar al frente del ciclo.
- El Mater Dei ya la atendió en varias oportunidades a lo largo de los últimos años y se convirtió en un escenario habitual para los partes sobre su salud.
Yo, que la vengo mirando desde chica en la pantalla del living, no puedo evitar emocionarme cada vez que escucho uno de estos partes. Hay algo de ternura pura en saber que esta mujer que entrevistó a medio siglo de argentinos, que le hizo confesar secretos a presidentes y a vedettes por igual, ahora pelea su propia pulseada desde una cama de hospital, con la misma entereza con la que enfrentaba las cámaras. Si todo sigue como hasta ahora, el viernes tendremos novedades. Mientras tanto, me quedo con la imagen que me regaló Monteverde: Mirtha, mirando televisión, deseando volver a casa. Y eso, viniendo de ella, es casi una promesa.
