Meta te quiere de copiloto: ahora la IA reserva el vuelo y hasta te compra los regalos
La empresa de Zuckerberg presentó los modelos Wonder y Wonder Full, capaces de ejecutar tareas de punta a punta, desde sacar pasajes hasta completar compras. El asistente Muse será la cara visible y empezará por los usuarios pagos.
¿Le darías las llaves del auto, la tarjeta y el celular a alguien que conociste ayer? Bueno, Meta básicamente te está pidiendo algo parecido: que le confíes a una inteligencia artificial eso de reservar tu próximo vuelo, mandar un mail o terminar esa compra que dejaste a medias el martes a la noche. Con tu plata, claro.
La compañía de Mark Zuckerberg presentó esta semana los modelos Wonder y Wonder Full, dos cerebros digitales que pertenecen a la familia Muse Wonder. Para entendernos con una imagen del Valle: si la generación anterior era un cadete que te buscaba información, estos nuevos son como un secretario con tarjeta corporativa que, además, sabe moverse solo por internet.
¿Qué pueden hacer hoy y qué no?
- Reservar pasajes y hoteles siguiendo una instrucción en lenguaje natural, del estilo "armame un vuelo a Córdoba para el viernes".
- Redactar y enviar correos electrónicos en nombre del usuario, con el tono y los datos que el sistema ya maneje.
- Completar compras en tiendas en línea, eligiendo producto, talla y método de pago sin que el usuario toque el teclado.
- Conectarse con servicios externos para ejecutar esas tareas, una pieza clave que define a qué velocidad realmente sirve el asistente.
El gran laboratorio que mide modelos de IA, Artificial Analysis, los puso en el top de los más eficientes del mercado. Zuckerberg, claro, no se guardó nada: dijo que representan "una clase de modelos mucho más grande y avanzada" y que dejan a Meta "en la línea delantera del sector". Habrá que ver si el marketing se traduce en la pantalla del celular.
¿Y en la Argentina, cuándo?
Por ahora el asistente Muse arrancó en Estados Unidos a principios de septiembre y, según los números de Sensor Tower, trepó rápido al primer puesto de la App Store, aunque después se frenó un poco el envión. La ola nueva, con los Wonder, llegará primero a los suscriptores pagos. Es el mismo libreto de siempre: primero pagan los que están dispuestos a soltar la billetera, después se abre al resto. Acá todavía no hay fecha, pero el mercado de la IA no espera a nadie.
El contexto importa y mucho. Meta viene de invertir una cifra obscena en refundar toda su área de inteligencia artificial hace poco más de un año, y este año proyecta gastar hasta 145.000 millones de dólares en infraestructura, básicamente data centers y plaquetas. Muse es la manera de empezar a cobrar por algo distinto a la publicidad, que hoy financia casi todo en la empresa de la red social. En criollo: buscan una nueva mina de oro para no depender siempre de los avisos.
Tampoco están solos en la carrera. OpenAI ya mueve a Dots, Google tiene a Spark y la startup Instnict también ofrece un asistente con la misma idea. La pelea no se va a ganar solo con el modelo más potente, sino con cuántos servicios externos logre enchufar cada uno: bancos, aerolineas, tiendas, correos. El que conecte más enchufes, gana. Veremos.
