Lebocar, la medicación que falta: qué hacer mientras tanto y por qué la levodopa no se puede suspender de un día para otro
Pacientes con Parkinson y sus familias vienen recorriendo farmacias de la Capital y del conurbano para conseguir algunas presentaciones de levodopa/carbidopa. Pfizer atribuyó el faltante a demoras de manufactura y proyecta normalizar las entregas hacia marzo de 2027. Especialistas piden no interrumpir el tratamiento y llaman a consultar siempre con el médico.
Son las diez de la mañana en una farmacia del barrio de Belgrano y la señora Marta, de Flores, golpea el mostrador con la receta en la mano. Hace tres semanas que va y vuelve: su marido toma Lebocar y el envase de 250 miligramos de levodopa con 25 de carbidopa desapareció de las estanterías. En la cuadra siguiente, otro comercio le dijo que sólo le quedaba el de 100/25. La escena se repite estos días en farmacias de la Capital Federal y del conurbano bonaerense, donde pacientes con Parkinson y sus allegados peregrinan para sostener un tratamiento que no admite pausas.
El aviso de Pfizer y los plazos que maneja la compañía
La empresa Pfizer confirmó problemas de abastecimiento de Lebocar, su combinación de levodopa y carbidopa. Según informó, la interrupción responde a demoras en el proceso de manufactura y la regularización de las entregas está prevista para marzo de 2027. La compañía no detalló cuál es el inconveniente de producción ni si la situación alcanza a otros países. Para consultas, puso a disposición la línea 0800 220 0015, opción 4.
“La levodopa tiene un papel central en el funcionamiento motor, anímico y conductual de los pacientes. Cualquier cambio, ya sea de marca, de dosis o de horario, debe ser evaluado por el médico tratante. Suspenderla abruptamente puede traer consecuencias serias.”José Luis Etcheverry, neurólogo especialista en Parkinson, consultado en el barrio de Palermo
Qué alternativas existen y por qué no todas sirven para cualquier paciente
Etcheverry explicó que el faltante de Lebocar no significa que la levodopa haya desaparecido del mercado. La misma combinación con carbidopa se consigue bajo la marca Parkinel, y también está disponible Madopar, que asocia levodopa con benserazida, otra droga que cumple un rol similar. El especialista aclaró que, aunque la función terapéutica es equivalente, la tolerancia varía de persona a persona: lo que a un paciente le sienta bien puede generar más efectos adversos en otro.
- Parkinel: levodopa más carbidopa, misma familia que Lebocar. Según Etcheverry, suele ser el reemplazo más directo, aunque requiere control médico.
- Madopar: combina levodopa con benserazida. Es una alternativa clásica, pero el cambio de formulación puede incidir en la respuesta clínica.
- Fraccionamiento de dosis: cuando falta una concentración, se puede recurrir a comprimidos de otra dosis para mantener la cantidad total de levodopa que el paciente necesita. La indicación debe hacerla el especialista.
- Otros grupos de fármacos: agonistas dopaminérgicos, inhibidores de la MAO-B y COMT. Se reservan para situaciones más complejas y pueden ofrecer respuestas distintas o más efectos adversos, por lo que su elección queda en manos del profesional.
Por qué la levodopa no se corta de un día para otro
La levodopa es el tratamiento de referencia para los síntomas motores del Parkinson: la lentitud de movimientos, la rigidez y los temblores dependen en buena medida de su presencia en el organismo. Pero, según describió Etcheverry, su acción también alcanza al estado de ánimo y a la conducta, de modo que una interrupción brusca puede desencadenar un deterioro rápido y, en algunos casos, una crisis akinética, con el paciente prácticamente inmovilizado. De ahí la insistencia en no automedicar, no cambiar de marca por cuenta propia y no abandonar la pastilla hasta hablar con el neurólogo.
Mientras tanto, las familias siguen armando un mapa de farmacias con stock, apelando a conocidos en otras localidades y, en algunos casos, recurriendo a obras sociales que entregaban la medicación de manera directa y que también reportan faltantes. La Red Argentina de Parkinson, que nuclea a pacientes y familiares, comenzó a relevar las presentaciones disponibles para orientar a quienes llaman sin saber por dónde empezar. La recomendación se repite, y yo la resumo en lo que me dijo Etcheverry al cierre de la charla: consultar al médico antes de cualquier cambio, no suspender la levodopa y tener paciencia, porque la vuelta a la normalidad está en marcha, aunque todavía falte un buen trecho. La señora Marta, por ahora, seguirá golpeando mostradores.
