La Serna liquida en sets seguidos y ya está entre los ocho mejores en Santa Fe
El catamarqueño, número 280 del ranking, barrió al paraguayo Hernando Escurra por 6-2 y 6-1 en su debut en los Suramericanos y va por el chileno Villalón. Midón y Ambroggi también ganaron y la delegación argentina sueña en Rosario.
La Serna ganó y avanza. El catamarqueño, que llegó a los Suramericanos Santa Fe 2026 como sparring del equipo argentino de Copa Davis, debutó en el Hipódromo Óvalo de Rosario con una victoria sin discusiones: 6-2 y 6-1 sobre el paraguayo Hernando Escurra, en apenas una hora de juego. Tercera cabeza de serie del cuadro individual, el zurdo de 22 años ya está entre los cuartos de final.
Ahora se viene el chileno Nicolás Villalón, un rival con oficio y que conoce la altura rosarina. El que pase de esa llave empieza a soñar con la medalla y, sobre todo, con el pasaje a los Juegos Panamericanos de Lima 2027, una parada clave en el camino a Los Ángeles 2028. Los finalistas del torneo se llevan ese boleto automático.
Los otros dos albicelestes también dijeron presente
La delegación argentina no la pasó mal en absoluto. Los tres singlistas que mandó Javier Frana al torneo sacaron adelante su estreno y mantienen viva la ilusión de copar las semifinales.
- Lautaro Midón: le ganó al paraguayo Alex Núñez por 6-2 y 6-4 y va contra el brasileño Enzo Camargo.
- Luciano Ambroggi: doble 6-1 al boliviano Oliver Solis y próxima cita con el uruguayo Francisco Llanes.
- Juan Manuel La Serna: barrió a Escurra y va por Villalón.
De los tres, el de Catamarca es el que más exposición trae en la mochila. Viene de ser sparring de Francisco Cerúndolo en la serie de Copa Davis contra Turquía, donde su zurdidad sirvió para a Yanki Erel. No jugó puntos oficiales, sí fue parte del trabajo previo y regresó a casa con un envión anímico enorme, después de varios meses jodidos.
El camino que lo trajo hasta acá
En mayo de 2026, en Córdoba, La Serna levantó su primer Challenger: 7-5, 2-6 y 6-3 al uruguayo Franco Roncadelli, en una final donde estuvo presente Inés Gorrochategui, la persona que lo bancó en los peores tramos de su formación. Ese salto lo metió por primera vez entre los 300 mejores del mundo y le dio aire para bancar la parada.
No fue fácil. De chico se fue de Catamarca a los 13, con la madre y la hermana, para entrenarse en Córdoba. Ya como profesional estuvo a punto de bajar los brazos: recibió insultos y amenazas de apostadores en redes después de una derrota, pasó un trance de angustia y terminó cerrando sus cuentas. Por eso, verlo de nuevo en una cancha grande, con la camiseta argentina puesta, tiene otro valor.
Próxima parada: Villalón, en cuartos. Después, si la historia sigue, el sueño panamericano. La Serna ya demostró que está para grandes cosas y va por más, promete.
