La Plata espera al TC Pick Up con Fritzler como dueño del playoff y grilla diezmada
La Copa de Oro llega al Mouras con 13 camionetas, cinco menos que en Balcarce. Palazzo ganó la primera y Otto Fritzler manda en la tabla. Se corren además la Pista Pick Up, el TC Mouras, la Fórmula 3 Metropolitana y el Turismo 4000 Argentino.
La Plata espera con todo. El autódromo Roberto Mouras se vuelve a vestir de fiesta para recibir la segunda fecha de la Copa de Oro del TC Pick Up, después de que Hernán Palazzo se impusiera en la apertura jugada en Balcarce y dejara a Otto Fritzler como único puntero del playoff.
Así arrancó, de entrada y sin rodeos: Fritzler lidera la copa y nadie más está al tope de la tabla. Palazzo ganó la serie inicial, sí, pero la suma de puntos le dejó al frente al piloto que llegaba con mejor cosecha del campeonato regular. La diferencia es corta y este fin de semana puede estirarse o evaporarse en una sola final.
Grilla diezmada y panorama nuevo
La nota la dan los números: este domingo se presentarán 13 camionetas en la divisional principal, cinco menos que las 18 que alinearon en el Juan Manuel Fangio de Balcarce. Menos goma en pista, menos pilotos para repartir puntos y una pelea que cambia de textura. No es lo mismo correr entre muchos que pelear mano a mano con un puñado de contendientes, y eso el Mouras lo sabe bien: conozco esa recta principal desde chico, cuando íbamos con mi viejo a ver las finales de TC, y el Moritas siempre te entrega un show distinto según quién se anime a atacar en la última curva.
El resto del menú
- Pista Pick Up: también con 13 anotados y Tomás Pellandino como líder de la copa.
- TC Mouras: la categoría madre vuelve a escena en su propia casa.
- Fórmula 3 Metropolitana: monopostos en pista como complemento ideal.
- Turismo 4000 Argentino: cierra el programa con clásicos bien contundentes.
La Copa de Oro es la cocina fina del año: los mejores del regular se meten en el playoff, suman en cada fecha y se llevan el título con el que cierre mejor la cuenta. Cada carrera pesa doble, cada error se paga caro y cada victoria vale oro. Fritzler manda, Palazzo quiere revancha y detrás se acomodan varios que sueñan con dar el batacazo en el Mouras.
El próximo rival de cada uno es el propio Mouras. Una pista corta, trabada, que perdona poco y castiga mucho. Acá no se gana por motor solamente: se gana por huevo, por lectura y por no aflojar en las tres chicanas. El domingo, el Mouras habla.
