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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La negativa no alcanzó: el rumor sobre Granados y OLGA desató un cruce en redes

Ángel de Brito presentó como trascendido una posible venta de la participación de Migue Granados en OLGA, pese a que el conductor le había negado esa operación. La discusión dejó abierta una pregunta sobre los límites éticos de difundir información no comprobada.

Por Sofía AgüeroCultura y espectáculos · · hace 50 d
La negativa no alcanzó: el rumor sobre Granados y OLGA desató un cruce en redes

El ruido alrededor de OLGA empezó a crecer como una conversación de pasillo digital: la versión señalaba que Migue Granados habría vendido su participación en el canal y que, de todos modos, continuaría vinculado al proyecto, aunque sin hacerse cargo de la conducción diaria. Ángel de Brito llevó esa hipótesis a su ciclo de streaming, pero la presentó expresamente como rumor y contó que había consultado al propio Granados antes de emitirla.

La consulta, según De Brito, no desactivó la versión. El conductor de LAM aseguró que Granados le confirmó que no había vendido su parte, aunque agregó que la operación habría involucrado una cifra importante y que el alejamiento de la cotidianeidad del canal estaría relacionado con el cansancio. No presentó pruebas concretas de esa transferencia, que por lo tanto quedó sin resolución comprobada.

Granados salió a responder desde X con un recorte del segmento y una frase directa: «El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí». Con esa publicación cuestionó el núcleo del conflicto: si el protagonista había negado la operación, el rumor no debía circular como si la respuesta fuera indistinta. De Brito replicó con una chicana, le sugirió escuchar mejor y lo llamó «streamer de cristal», elevando la discusión desde el dato empresarial hacia el roce personal.

Una relación con reproches previos

El intercambio no apareció de la nada. Meses atrás, De Brito había calificado a Granados de «llorón» después de que el conductor evitara una nota de un canal de televisión y había comparado su figura con la de Nico Occhiato. En esa oportunidad, también había ubicado a los streamers en una generación frágil, un comentario que ya había generado tensión entre ambos.

La pelea quedó asociada así a una discusión más amplia sobre las diferencias entre la televisión abierta y las plataformas digitales, pero el punto concreto del rumor societario no avanzó. De Brito también dijo que Verónica Lozano y Leo Montero habían recibido propuestas para conducir una franja en OLGA, aunque ninguna de esas alternativas prosperó. Nada de eso confirma una transferencia de participación.

  • La versión indicó que Granados habría vendido su parte en OLGA.
  • Granados habría negado esa operación ante De Brito.
  • No hubo una confirmación pública de la transferencia.
  • El intercambio incluyó críticas personales y una respuesta con humor de Granados.

El episodio deja una pregunta incómoda para la cobertura del espectáculo: ¿dónde termina el trascendido legítimo y dónde empieza la difusión de información que ya fue desmentida por su protagonista? De Brito aclaró que habló de una versión no verificada; Granados, en cambio, consideró insuficiente que esa aclaración no impidiera instalar la hipótesis. Para mí, la diferencia no está solamente en usar la palabra rumor, sino en medir el daño que puede producir una versión cuando la persona involucrada ya la desmintió.

SA
Sofía AgüeroCultura y espectáculos

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