La mesa de septiembre cerró con el tomate en lo más alto y la lechuga entre las bajas más pronunciadas
El INDEC reportó una inflación general del 1,9% y un alza del 2% en alimentos y bebidas, con movimientos internos dispares que golpearon el bolsillo de los consumidores argentinos.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió el relevamiento de precios al consumidor correspondiente a septiembre, en el que la división de alimentos y bebidas registró un incremento del 2% a nivel nacional, levemente por encima de la inflación general del mes, que se ubicó en 1,9%. El comportamiento de la canasta fue heterogéneo: mientras algunos productos treparon con fuerza, otros ofrecieron cierto alivio en las góndolas, en un escenario donde las tarifas de gas, electricidad y medicina prepaga también contribuyeron a empujar el índice hacia arriba.
Las verduras encabezaron las subas
El tomate redondo fue, sin lugar a dudas, el producto estrella del mes en materia de incrementos: pasó de $3.011,77 a $4.036,58 por kilo, lo que representa una suba del 34,1%. La cebolla lo escoltó con un alza del 24,6%, al pasar de $2.163,96 a $2.696,23 por kilo, mientras que la papa avanzó 12,5% y se posicionó en $2.527,10, y el zapallo anco sumó 12,4%. En el segmento de frutas, el limón subió 5,4%, la naranja 3,1% y la manzana deliciosa 1,6%, configurando un cuadro en el que las hortalizas de estación lideraron con claridad los aumentos.
Carnes, lácteos y productos de almacén
- La carne de cerdo aumentó 5,5%, el salame 4,9%, el salchichón 4,5% y la salchicha viena 1,9%.
- Los cortes de carne vacuna fresca retrocedieron 0,4% y el pollo entero se movió apenas 0,2%.
- La leche entera en sachet subió 3,1%, la crema de leche 4,2% y los quesos cremoso y pategrás 1,9% cada uno.
- Los huevos de gallina aumentaron 1,9% por docena, el arroz blanco simple avanzó 2,6% y la harina de trigo común 3,7%.
En el segmento de carnes, las frescas vacunas y el pollo ofrecieron una tregua marginal, en tanto que los chacinados y la carne de cerdo volvieron a quedar del lado de los incrementos, una dinámica que se viene repitiendo a lo largo del año.
Las bajas más relevantes del mes
Del lado de las disminuciones, la lechuga recortó 11,5% y se ubicó en $3.634,20 por kilo, consolidándose como el producto con la baja más pronunciada. La banana descendió 8,5%, la batata 3,3% y el pan de molde de 390 gramos retrocedió 8,6%, hasta situarse en $3.308,31. El pan francés tipo flauta cayó 1,9%, los fideos secos 1,2% y el yogur firme de 195 gramos bajó 5%. En productos de limpieza, el jabón en polvo descendió 0,8%, y tanto el detergente como la lavandina retrocedieron 1%, configurando un conjunto de bajas que, si bien no alcanza a compensar los incrementos de otros rubros, morigeró el impacto sobre el presupuesto familiar.
En el plano estructural, el INDEC informó que los precios estacionales subieron 2,9% en el mes, por encima de la inflación núcleo, que fue de 1,7%. Los productos regulados, que incluyen las mencionadas tarifas de gas, electricidad y medicina prepaga, aumentaron 2,3%, mientras que la inflación núcleo estuvo traccionada principalmente por comidas fuera del hogar y medicamentos. Por regiones, el Gran Buenos Aires y la zona pampeana registraron subas del 2%, en tanto que la Patagonia anotó el incremento más bajo del país, con 1,4%. En los primeros nueve meses del año la inflación acumula 23,6%, y la variación interanual contra septiembre de 2025 alcanzó 33,4%, cifras que dan cuenta de un proceso de desaceleración gradual pero todavía con niveles elevados para los estándares históricos de la economía argentina.
El cuadro de septiembre deja, en definitiva, una fotografía de la mesa de los hogares argentinos con movimientos de precios que premiaron a quienes pudieron acceder a verduras de hoja y panificados, y castigaron con dureza a los consumidores de tomate, cebolla y ciertos cortes de carne elaborados, en un mes donde la inflación general volvió a ubicarse por debajo del 2% y las tarifas de servicios públicos continuaron pesando en el índice.
