La memoria borrada de Juliette y la trastienda creativa de la temporada 3 de Silo, según su showrunner
Graham Yost cuenta por qué la protagonista de la distopía de Apple TV+ pierde sus recuerdos, cómo se aleja de los libros de Hugh Howey y por qué los villanos de la serie también pueden redimirse.
La puerta del Subsuelo gira y, del otro lado, no hay nada que Juliette Nichols reconozca. Esa imagen —la de una mujer que camina por un pasillo idéntico a cualquier otro y, sin embargo, no puede decir su propio nombre— es la que me quedó rondando varios días después de terminar la tercera temporada de Silo, la distopía de ciencia ficción que Apple TV+ viene emitiendo desde 2023. Y cuando me crucé con las declaraciones de Graham Yost, el showrunner, entendí por qué esa sensación de extrañamiento era tan deliberada como brutal.
Para dimensionar lo que se viene hay que mirar hacia atrás, incluso varias temporadas atrás: Silo nació como una adaptación de la trilogía de novelas que Hugh Howey publicó en Amazon, un creador que se formó leyendo y escribiendo fanfiction, ese universo donde reinterpretar el material ajeno es parte del juego. Esa cultura del remix es la misma que, según Yost, respalda los cambios sustanciales que la serie se toma respecto de los libros. Y los cambios, en la tercera entrega, son muchos.
Daniel, Troy y la lógica del borrado
El punto de partida creativo fue un personaje secundario de los libros: Daniel, un hombre que despierta de la criosuspensión convencido de llamarse Troy. A partir de ahí, los guionistas dieron vuelta la pregunta: si el Silo es un lugar donde la memoria se manipula desde hace 140 años, ¿qué pasaría si le hicieran lo mismo a la protagonista? El razonamiento, tal como lo cuenta Yost, tiene una picardía casi de manual de guion.
“Si ella vuelve al silo, las autoridades tienen que deshacerse de ella o borrarle la memoria. ¿Y si no pueden matarla porque es demasiado popular? Ahí se nos encendió la lamparita.”Graham Yost, showrunner de Silo
De esa lamparita sale buena parte de la temporada que tiene en vilo a los fans argentinos de la serie. Rebecca Ferguson vuelve a ponerse en la piel de Juliette, pero ya no como la mecánica que sabe cómo funciona cada engranaje del Subsuelo, sino como una mujer que mira un lavadero y no entiende por qué sus manos saben mover una llave stillson.
Segundo libro, historia propia
La temporada 3 cubre el segundo volumen de la trilogía de Howey, en el que Juliette apenas aparece en las últimas páginas. Para estirar su arco sin traicionar al personaje, el equipo construyó una trama completa alrededor de la protagonista y sumó, además, un personaje nuevo: la hermana de Daniel, aviadora naval que regresa de una misión sin poder reconstruir qué hizo ni dónde estuvo. La decisión habla de un equipo que prefiere fabricar nuevos a enrosparse en un páramo argumental.
Los villanos también dudan
Otro de los ejes de la charla con Yost fue el lugar de Bernard y Sims, los dos antagonistas que pesan sobre la serie desde el arranque. El showrunner los describe como gente que creía estar haciendo lo correcto: proteger al silo a cualquier costo. Cuando en la tercera entrega descubren que el Silo Uno puede destruirlos en cualquier momento, la pregunta deja de ser cómo vencer al enemigo y pasa a ser qué hacer con la verdad.
“Las personas pueden redimirse. Incluso las personas que han hecho cosas malas, en muchos casos, no sabían que eran los malos.”Graham Yost
Esa mirada sobre los antagonistas conecta con la idea que, según el propio Yost, resume toda la serie. No me la voy a guardar porque me parece la llave de entrada para quien todavía no se animó a verla: Silo es, ante todo, una pregunta sobre qué mundo estamos dispuestos a sostener y a costa de qué memoria. Si la tercera temporada les llama la atención como me llamó a mí, dense el gusto de empezar por el primer episodio. Y si ya la vieron, cuentenme: ¿les cierra que a Juliette le hayan borrado todo, o sintieron que fue una jugada demasiado cruel? Yo, mientras escribo esto, todavía estoy del lado de los que aplauden con los ojos húmedos.
