La IA se comió la memoria barata: por qué volver a DDR4 ya no es un insulto sino una necesidad
La fiebre de los aceleradores de inteligencia artificial desvió la producción de chips de RAM y disparó los precios de la DDR5. Intel y AMD revivieron plataformas con DDR4, un estándar de 2014, para darle respiro al usuario de a pie. La cuenta la pagamos todos, otra vez.
¿Te acordás de la DDR4? Esa plaquita verde que muchos ya enterraban en el cajón de los recuerdos junto al DVD y el cable HDMI. Bueno, prepárate, porque volvió. Y no por nostalgia, sino porque comprar memoria nueva para la compu se transformó en un lujo. ¿Quién tiene la culpa? La inteligencia artificial, cómo no.
Para que nos ubiquemos: DDR es el estándar de memoria RAM que usa tu computadora. Cada generación mejora la velocidad y baja el consumo. La DDR4 salió al mercado en 2014, hace más de una década. La DDR5 es la que vino después, la actual. Hoy, un kit de 32 gigas de DDR5 para una PC de escritorio cuesta unos 620 dólares. El mismo kit en DDR4, 260 dólares. Más del doble de diferencia. Eso, en cualquier casa de computación del Alto Valle, te hace pensar dos veces antes de armar una máquina nueva.
¿Por qué se disparó el precio de la memoria?
La explicación es simple y tiene nombre y apellido: HBM, que significa Memoria de Alto Ancho de Banda. Es el tipo de chip que usan los aceleradores de inteligencia artificial, esas placas enormes que procesan modelos de lenguaje y que las grandes empresas compran por containers enteros. Una ejecutiva de Samsung dijo que la HBM va a pasar del 20% de la capacidad de producción de los fabricantes en 2025 a casi el 30% en 2027. O sea: las fábricas desvían su capacidad hacia donde está el negocio grande, y lo que sobra para tu computadora se encarece.
El director ejecutivo de Micron, Sanjay Mehrotra, le soltó a los inversores una frase que duele: prevé que la demanda de su empresa supere a la oferta durante los próximos dos años. Y remató con que el 75% de la producción de Micron para 2027 ya tiene comprador, a precios más altos que los actuales. Mientras tanto, Micron dejó de vender RAM al consumidor final. Su negocio mira únicamente hacia los centros de datos. ¿Ves el patrón?
¿Qué hicieron Intel y AMD ante este quilombo?
Los dos gigantes de los procesadores dieron marcha atrás con decisiones que parecían definitivas. Intel había discontinuado en 2024 su zócalo LGA 1700, que es el conector físico donde se encaja el procesador en la placa madre, y que admitía tanto DDR4 como DDR5. Ahora prepara chips nuevos compatibles con ese zócalo para los primeros meses de 2027. Gigabyte, fabricante de placas taiwanesa, confirmó que dos de sus líneas van a darle soporte. AMD, por su parte, relanzó en agosto de 2026 su plataforma AM4, también compatible con DDR4.
¿Qué sentís vos en el mostrador?
El golpe llega a todos lados, no solo a la compu gamer. Las computadoras armadas subieron de precio. Algunos fabricantes directamente ofrecen menos memoria por el mismo valor de antes, una trampa clásica para disimular el ajuste. Teléfonos, aparatitos de streaming y consolas de videojuegos también acusaron el cachetazo, porque todos comparten la misma cadena de producción de chips. Así de conectada está la cosa.
Volver oficialmente a una plataforma de hace diez años es algo rarísimo en esta industria. La tecnología más nueva casi siempre gana por goleada. Pero acá la lógica se dio vuelta: lo nuevo no es necesariamente lo conveniente, ni lo accesible, ni lo único en góndola. Veremos hasta cuándo aguanta este veranito de la memoria cara, y si la inteligencia artificial sigue devorando fábricas, qué estándar de 2018 vamos a estar rescatando en 2030.
