La canasta de los adultos mayores cierra octubre en $2.090.646 y deja al descubierto la brecha con los haberes previsionales
Un relevamiento de la Defensoría de la Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología releva que los medicamentos, la salud, la alimentación y la vivienda concentran cerca de dos tercios del presupuesto que necesita mensualmente una persona mayor para sostener sus gastos habituales.
La Defensoría de la Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología difundieron el valor que alcanzó en octubre la canasta de consumo estimada para los adultos mayores, que se posicionó en $2.090.646. Esa cifra contempla los distintos rubros que pesan con más fuerza en el presupuesto cotidiano de las personas mayores y sirve como referencia para analizar la distancia entre los ingresos previsionales y los egresos habituales del sector.
El relevamiento reúne los gastos de medicamentos, atención de la salud, alimentos y vivienda, que en conjunto representan alrededor de dos tercios de la canasta total. Los medicamentos y la salud demandan $518.708 mensuales; la alimentación suma $457.742, y la vivienda, $364.969. Entre los tres componentes alcanzan $1.341.419, un volumen que describe con precisión los consumos más sensibles para los hogares de los adultos mayores.
Medicamentos y salud, el rubro que ya supera la jubilación mínima
El segmento que reúne medicamentos y atención médica llega por sí solo a $518.708, un importe que supera los $505.748 que percibirá en octubre un jubilado con la prestación mínima aun cuando se sume el bono extraordinario. El cálculo de salud incorpora distintos medicamentos y los descuentos disponibles en farmacias de acuerdo con la cobertura de la obra social, una variable que modifica el desembolso efectivo de cada beneficiario.
La comparación con los haberes que paga el sistema previsional
Frente a la canasta de $2.090.646, la jubilación mínima con refuerzo cubre menos de la cuarta parte del total estimado. Las Pensiones No Contributivas por Invalidez y Vejez se ubican en $375.023, y la Pensión Universal para el Adulto Mayor llega a $418.598 con bono. Ambos montos también quedan por debajo de los $518.708 que requiere el rubro de medicamentos y salud, lo que ilustra la magnitud del desfasaje entre los ingresos formales del sistema y los egresos que enfrenta la población relevada.
- Medicamentos y salud: $518.708 mensuales, un monto que ya supera la jubilación mínima con bono.
- Alimentos: $457.742, con la estructura de consumo que describe la canasta familiar del INDEC.
- Vivienda: $364.969, contemplando propietarios, inquilinos y residentes en pensiones.
- Ingresos de referencia: jubilación mínima $505.748 con bono; Pensión Universal para el Adulto Mayor $418.598; Pensiones No Contributivas por Invalidez y Vejez $375.023.
En la dimensión histórica, la Defensoría de la Tercera Edad realizó mediciones previas que permiten dimensionar la aceleración de los precios que afectan a los adultos mayores. La misma canasta se ubicaba en $1.514.074 en octubre del año anterior, lo que representa un incremento del 38% en doce meses, mientras que frente al registro de marzo la suba alcanzó el 14,58%. El comportamiento de la serie muestra que los rubros con mayor peso relativo, como medicamentos y alimentos, continúan definiendo la dinámica del costo de vida del segmento.
El trabajo de campo alcanza a la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, Córdoba, Rosario y Mendoza, y toma como base las pautas de la canasta familiar del INDEC, con las adaptaciones necesarias para reflejar el peso que cada gasto tiene en la población adulta mayor. El resultado ofrece un parámetro para discutir la cobertura efectiva del sistema previsional y para revisar las políticas de refuerzo orientadas a los sectores de menores ingresos.
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