Juicio por el crimen del "Gringo" Díaz: un perito describió los cuatro disparos en la "cruz de la muerte" y reveló que la víctima tuvo una sobrevida mínima
En la quinta audiencia del debate contra Cristian G. A. C., un subcomisario licenciado en Criminalística detalló cómo los cuatro proyectiles impactaron en la zona frontal del rostro. La médica de la Morgue Judicial confirmó una sola salida de bala y trayectorias de izquierda a derecha. La jornada se suspendió cuando el acusado se descompensó.
El debate oral que juzga a Cristian Gabriel A. C., conocido como "Pity" Álvarez Congiú, por el homicidio de Cristian Maximiliano "Gringo" Díaz llegó a su quinta audiencia con un testimonio clave para la Fiscalía 46. Un subcomisario de la Policía de la Ciudad, licenciado en Criminalística, reconstruyó ante el tribunal la mecánica del ataque y la localización de los cuatro disparos que recibió la víctima en julio de 2018.
La "cruz de la muerte"
Manuel Oscar Martin, entonces jefe de la Unidad Criminalista de la División Escena del Crimen, fue alertado del hecho cerca de las 3.20 de la madrugada. Al llegar al lugar, encontró a Díaz tendido boca arriba, con cuatro vainas servidas junto al cuerpo. Según fuentes judiciales, el perito explicó que los impactos cayeron en la llamada "parte frontal" del rostro, una zona que en el ámbito forense se conoce como "la cruz de la muerte".
“Tenía cuatro disparos en la cara, que nosotros la llamamos la parte frontal, que es totalmente letal. Los disparos fueron en el pómulo, dentro o fuera de la boca no sabíamos por la cantidad de sangre; uno en la parte inferior, uno en el cuello y otro en la frente.”Manuel Oscar Martin, perito de la División Escena del Crimen
Martin señaló su propio rostro mientras describía cada impacto y aclaró que esa zona recibe su apodo porque "se hace un triángulo" y las lesiones allí "siempre van a ser graves, ya que no son huesos duros". La misma área, agregó, es la elegida por los francotiradores como punto de mira por su alta letalidad.
El arma y la trayectoria de los disparos
- El arma utilizada fue una pistola Colt 635 calibre .25, diseñada para defensa personal.
- La energía cinética de ese calibre oscila entre 80 y 90 julios, muy por debajo de los cerca de 300 julios de una pistola 9 milímetros, aunque el perito advirtió que "el daño que hace siempre va a ser grave".
- Los disparos se realizaron desde una distancia aproximada de 60 centímetros.
- Los impactos en el pómulo y en la boca fueron los que provocaron la muerte.
El perito aportó además un dato hasta entonces no difundido: la víctima tuvo una sobrevida antes de morir. "Había mucha sangre, revisamos las manos y tenía signos de defensa", declaró Martin.
La médica de la Morgue Judicial a cargo de la autopsia ratificó el cuadro: cuatro disparos, un solo orificio de salida, todos de izquierda a derecha, de adelante hacia atrás, y tres de ellos con trayectoria de arriba hacia abajo. "Había una gran hemorragia, por lo que hubo sobrevida mínima", señaló la profesional, según el registro de la audiencia.
La jornada se interrumpió cuando el acusado, Cristian G. A. C., se descompensó en la sala y debió ser trasladado al Hospital Fernández. La próxima instancia del debate se retomará cuando los médicos autoricen su regreso a los tribunales.
