Jubilados con DNI terminado en 4 cobraron en septiembre con un ajuste del 2,11%: las tres fechas que rigieron el calendario de ANSES
El mes cerró con pagos escalonados según el tipo de prestación, un haber mínimo recalculado por la inflación de julio y la continuidad del bono extraordinario de 70.000 pesos. La redacción económica repasa los montos, las fechas y la mecánica de actualización que aplicó el organismo previsional.
El calendario previsional de septiembre volvió a distribuir los pagos a jubilados y pensionados en tres fechas diferenciadas, según el tipo de prestación y el monto del haber. Para los beneficiarios con documento terminado en 4, la acreditación se completó a lo largo del mes con un esquema que la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) repite cada vez que se actualizan los montos por inflación. La periodista Andrea Carrizo, de la sección Economía, repasó los detalles numéricos que dejaron esos pagos.
Las tres fechas que rigieron para el DNI terminado en 4
- Pensiones No Contributivas (PNC): acreditación el jueves 10 de septiembre.
- Jubilaciones y pensiones que no superan el haber mínimo: cobro el lunes 14 de septiembre.
- Haberes superiores al mínimo: acreditación el jueves 24 de septiembre.
Esa segmentación responde a una lógica operativa del organismo: distribuir la liquidación a lo largo del mes para ordenar el flujo de fondos y evitar concentraciones que compliquen la atención en las entidades bancarias y en los canales digitales. Quienes necesitaban precisar su fecha individual podían consultarla en el sitio oficial de la ANSES, ingresando con CUIL y clave de la Seguridad Social.
Vamos a los números: cómo quedó el haber tras el ajuste
El dato central del mes fue el ajuste del 2,11% aplicado a todas las prestaciones previsionales. Ese porcentaje corresponde a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrada en julio, que es el mes que la fórmula toma como referencia para la actualización de septiembre. El mecanismo es directo: se aplica el índice de inflación con dos decimales sobre el haber previo, sin intermediarios ni cláusulas adicionales.
Comparado con el año anterior, el esquema de actualización automática por inflación representa un cambio de fondo. Hasta la sanción de la Ley de Movilidad, vigente desde marzo del año pasado, los haberes se ajustaban de manera trimestral mediante una fórmula que combinaba salarios y recaudación. Hoy la referencia es mensual y atada exclusivamente al IPC que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), lo que acorta los plazos entre suba de precios y recomposición del ingreso.
El bono extraordinario: monto congelado y alcance según el haber
Al haber mensual recalculado se sumó, como en los meses anteriores, un bono extraordinario de 70.000 pesos que se acredita junto con el cobro habitual. Esa cifra, según consta en las resoluciones de la ANSES, no registra modificaciones desde hace más de dos años, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo en términos reales. Lo perciben en su totalidad quienes cobran el haber mínimo, las Pensiones No Contributivas y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
Para los beneficiarios con haberes superiores al mínimo, el bono se aplica en forma proporcional, con un tope de 498.633,20 pesos. Es decir: a mayor haber, menor peso relativo del refuerzo dentro del ingreso total, hasta desaparecer para los tramos más altos. Esa lógica dees busca concentrar el esfuerzo fiscal en los sectores de menores ingresos dentro del sistema previsional.
Qué mirar el mes que viene
El dato a seguir de cerca en octubre será la inflación de agosto, dado que ese indicador definirá el porcentaje de actualización que recibirán los haberes previsionales el mes próximo. La fórmula, ya conocida, toma el IPC con dos decimales publicado por el INDEC. Además, el área económica observa con atención eventuales definiciones sobre el bono extraordinario, cuya cifra permanece sin cambios desde hace más de dos años y que, en un contexto de inflación persistente, pierde relevancia como complemento del ingreso jubilatorio. Andrea Carrizo, Economía.
