Juana Viale vuelve a calzarse el delantal de Mirtha: la abuela sigue tosiendo y el living espera
Marcela Tinayre contó que la tos que arrastra Mirtha Legrand desde la internación en el Mater Dei es lo único que falta para que vuelva a la mesa. Mientras tanto, su nieta vuelve a hacerse cargo del ciclo con Repetto, Pfening, Menem, Navia y Bossi como convidados.
Imaginen el escenario de siempre: el living de la calle Aráoz con las luces tibias, la mesa larga y el murmullo del público esperando a la Chiqui. Pero esta vez la silla principal sigue vacía, y es Juana Viale la que se acomoda otra vez detrás del escritorio con el aplomo de quien ya sabe cómo se sostiene ese ritual. Mirtha Legrand continúa en su domicilio, recuperándose de la bronquitis que la tuvo cinco días internada en el sanatorio Mater Dei, y la tos persistente es por ahora la única señal de que los noventa y nueve años le están pidiendo un poco más de pausa antes de volver al aire.
Soy de las que cree que en esa mesa se juega algo más que una entrevista: se juega la liturgia de un género. Por eso, mientras Mirtha termina de aceitar la voz, su nieta vuelve a tomar la posta. Juana Repetto, Guillermo Pfening, Martín Menem, Álvaro Navia y Jésica Bossi serán los convidados de la próxima emisión, una mesa que mezcla actores, un diputado y una periodista, como para que la sobremesa no se aburra.
Qué dijo la familia sobre la tos que no se va
Marcela Tinayre lo explicó con la misma claridad con la que uno pide el agua sin gas en un bar de Avenida Santa Fe: lo que falta resolver es esa tos que se niega a despedirse. Recién cuando ceda, Mirtha podrá volver a trabajar. Si la evolución acompaña, el regreso podría darse en la semana posterior a esta emisión, pero por ahora la posibilidad sigue atada a cómo responda el cuerpo de una mujer que ya nos tiene acostumbrados a desafiar cualquier pronóstico.
“Continuará con su recuperación en su casa para retomar con sus actividades lo antes posible.”Comunicado del sanatorio Mater Dei
La agenda cultural antes del resfrío
Conviene recordar que Mirtha no se quedó quieta hasta último momento. A mediados de agosto se la vio en el teatro Liceo, acompañando a Carlos Rottemberg en la presentación de su libro Pasen y Lean. También pasó por Secreto en la montaña, con Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe, y se dio el gusto de ir con amigos a la función de Midachi, la despedida. La cultura, para ella, es vitamina y a la vez motor, y se nota en cada una de esas salidas.
- A mediados de agosto: teatro Liceo, libro Pasen y Lean de Carlos Rottemberg.
- Funciones vistas: Secreto en la montaña, con Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe.
- Despedida de Midachi, en una salida con amigos.
- Mayo: recibió el Martín Fierro a la labor periodística femenina.
- Encuentros en su casa: almuerzos con afectos y dos semanas sin la merienda dominical.
En mayo, cuando le entregaron el Martín Fierro, Mirtha lo dijo con esa mezcla de ironía y ternura que la caracteriza: Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas. La frase quedó flotando en el aire como una promesa, y por ahora lo que le pedimos es algo mucho más simple: que se cuide, que despida esa tos y que la mesita vuelva a tener a su dueña.
Mientras tanto, en lo de Juana Viale se vuelve a respirar ese aire de domingo por la tarde que tanto nos gusta. Los invitados prometen, el living está intacto y la espera tiene fecha probable. Les dejo una pregunta para volver a encontrarnos en los comentarios: a ustedes, qué invitados les gustaría ver en las próximas emisiones de la mesa de Mirtha, ahora que Juana otra vez se calza el delantal de conducir.
