González se comió la cancha, se comió el reglamento y los árbitros miraron para otro lado
El español del Boston Celtics convirtió una volcada con varios pasos en un amistoso ante Philadelphia 76ers que los de verde terminaron ganando 125-120 en suplementario. La jugada se hizo viral y reabrió el debate sobre los grises del reglamento NBA en transición.
A los pibes les digo: miren bien esta jugada porque probablemente no la vuelvan a ver en una cancha de la NBA. El español Hugo González tomó la pelota en velocidad, se arrancó hacia el aro contrario sin picarla ni una sola vez, acomodó los pasos como si estuviera sacando a bailar a su novia en un kiosco de Boedo y terminó clavando una volcada ante la del público en el Xfinity Mobile Arena.
Entre cinco y siete pasos, según quién cuente
Las imágenes no mienten. González avanzó una distancia considerable con el balón en las manos y, cuando llegó al cesto, la mandó a guardar. Los árbitros, los tres presentes en cancha, dejaron correr la jugada como si nada hubiera pasado. En las repeticiones se ve cómo el jugador incluso ajusta la pisada justo antes de elevarse, un detalle que suele ser la señal más clara de que el control del balón ya estaba establecido varios metros antes.
El reglamento de la NBA es claro: una vez que el jugador establece el control del balón, puede dar hasta dos pasos. La discusión de siempre pasa por definir cuándo arranca ese control. Pero acá, señoras y señores, no hay discusión que valga: las imágenes muestran entre cinco y siete pasos, dependiendo desde dónde empiece a contar cada uno.
“El reglamento permite dos pasos después de establecer el control, pero en transición la lectura se complica para los árbitros y el margen de error se agranda.”Especialistas en reglas de la NBA consultados por distintos medios
El dato que duele es este: un pibe de veintipico de años, en su primera pretemporada en la liga más exigente del mundo, se manda una jugada de cinco a siete pasos sin picarla y los árbitros convalidan todo. La pregunta del millón es si esto fue ignorancia del juez o simplemente complicidad involuntaria del ritmo vertiginoso que propone el básquet moderno en contragolpe.
Lo que la polémica tapó: la actuación brillante de González
- 21 puntos en menos de 20 minutos en cancha.
- 4 rebotes capturados en zona pintada.
- 3 asistencias terminadas en gol.
- 3 triples convertidos sobre 7 intentos.
- Victoria final de los Celtics por 125-120 en tiempo suplementario.
Más allá de la jugada viral, lo de González en este amistoso fue para enmarcar. Veintiún puntos, cuatro rebotes, tresencias y tres triples en apenas veinte minutos de juego. Boston cerró la pretemporada con este triunfo y ahora piensa en lo que viene: el martes 20 de octubre, los Celtics reciben a Detroit Pistons en el debut de la temporada regular. Y yo me pregunto: ¿el arbitraje le va a volver a perdonar las picardías al español o ya le tienen tomada la medida?
Lo cierto es que la discusión que se armó en redes y foros de básquet volvió a poner sobre la mesa un debate viejo de la NBA: ¿hasta dónde llega la tolerancia en jugadas de transición? Algunos defienden que el ritmo vertiginoso justifica ciertos grises en la interpretación de los pasos. Otros, entre los que me incluyo, creemos que hay errores que no tienen justificación posible, sobre todo cuando las repeticiones en alta definición no dejan lugar a dudas.
