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Jueves, 22 de octubre de 2026
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GIGABYTE se anima al anime: dos placas madre blancas con alma gamer y ficha técnica para prestarle atención

La marca taiwanesa presentó en Argentina los modelos B850 AORUS ELITE-P ICE y B850M AORUS ELITE WIFI7 ICE-P, que combinan ilustraciones de estilo japonés, socket AMD AM5, Wi-Fi 7 y una pantalla LCD lateral. Te contamos qué traen, en qué se diferencian y a quién le pueden servir.

Por Sofía AgüeroCultura y espectáculos · · hace 2 h
GIGABYTE se anima al anime: dos placas madre blancas con alma gamer y ficha técnica para prestarle atención

Lo confieso: la primera vez que vi una placa madre con ilustraciones de anime estampadas en los disipadores no pude evitar sonreír. Hablo de esas imágenes de personajes de ojos grandes y colores saturados que durante décadas habitaron pósters, fundas de celular y llaveros, y que ahora, de la mano de GIGABYTE, aterrizan en un componente que suele ser el más serio y sobrio de cualquier PC. La marca taiwanesa acaba de sumar a su catálogo local dos propuestas que cruzan esa estética con la plataforma AM5 de AMD, y la verdad es que el resultado llama la atención antes de que uno siquiera lea la ficha técnica.

Los modelos en cuestión son la B850 AORUS ELITE-P ICE, en formato ATX, y la B850M AORUS ELITE WIFI7 ICE-P, en formato microATX. Ambas comparten el chipset AMD B850, el acabado blanco, las ilustraciones de inspiración anime en los disipadores y el socket AM5, que es compatible con los procesadores Ryzen de las series 7000, 8000 y 9000. Es decir, se pueden usar con lo último que AMD tiene en el mercado y también con varias generaciones hacia atrás, lo que siempre es una buena noticia para quien no quiere cambiar de placa cada dos años.

Memoria veloz y conectividad de última generación

Las dos placas traen cuatro ranuras para memoria DDR5 que, mediante los perfiles de overclocking AMD EXPO, pueden llegar hasta 8.200 MT/s. En un mundo donde cada vez más juegos y aplicaciones creativas exprimen el ancho de banda de la RAM, ese número deja a los dos modelos bien parados. En lo que respecta a conexiones inalámbricas, las dos suman Wi-Fi 7, el estándar más reciente, y un puerto USB-C frontal de 20 Gb/s para aprovechar gabinetes modernos que ya traen ese conector en el panel delantero.

  • Chipset AMD B850 con socket AM5 y soporte para Ryzen 7000, 8000 y 9000.
  • Cuatro ranuras DDR5 con overclocking de hasta 8.200 MT/s vía AMD EXPO.
  • Wi-Fi 7 y un puerto USB-C frontal de 20 Gb/s en ambos modelos.
  • Formato ATX con cuatro M.2 (uno PCIe 5.0 y tres PCIe 4.0) y red cableada de 5 GbE.
  • Formato microATX de 24,4 por 24,4 cm, con dos M.2 y red de 2,5 GbE.

La ATX: más almacenamiento, pantalla lateral y entrega de energía reforzada

La versión grande, la B850 AORUS ELITE-P ICE, es la que se lleva todos los flashes. Tiene cuatro ranuras M.2 para unidades de almacenamiento sólido: una PCIe 5.0, que es la más rápida del mercado, y tres PCIe 4.0, más que suficientes para juegos y edición de video. La red cableada llega a 5 GbE, una velocidad que en Argentina todavía es rara de aprovechar pero que deja a la placa lista para el día en que las conexiones hogareñas den el salto. La entrega de energía es de 16 más 2 más 2 fases con heatpipe, una configuración robusta para mover procesadores de gama alta sin que la placa sufra. Y hay un detalle que me encantó: una pantalla LCD lateral llamada Edge View, pensada para mostrar animaciones del sistema en tiempo real y darle al gabinete ese toque de máquina viva. La caja, además, viene con una figura coleccionable de la mascota de la marca en formato caja sorpresa, aunque la marca aclara que su disponibilidad puede variar según el distribuidor.

La microATX: compacta, con un puerto interno para una pantalla auxiliar

La hermana menor, la B850M AORUS ELITE WIFI7 ICE-P, apunta a quienes prefieren gabinetes más chicos sin resignar potencia. Con sus 24,4 por 24,4 cm entra en cualquier build microATX bien aprovechada. Reduce las ranuras M.2 a dos, una PCIe 5.0 y otra PCIe 4.0, y la red cableada baja a 2,5 GbE, que sigue siendo más que suficiente para la mayoría de los hogares argentinos. A cambio, suma un puerto interno HDMI bautizado Sensor Panel Link, una idea simple y muy útil: permite conectar una pequeña pantalla de monitoreo dentro del gabinete para ver temperaturas, uso de CPU o la temperatura de la GPU sin abrir nada. Es de esos detalles que, una vez que los probás, no entendés cómo vivías sin ellos.

Las dos placas están pensadas para gabinetes con panel de vidrio templado, esos que exhiben los componentes como si fueran una vitrina. Y tanto las ranuras M.2 como las antenas Wi-Fi se instalan sin herramientas, algo que se agradece cuando uno arma y desarma PCs cada tanto, como me pasa a mí cada vez que aparece un componente nuevo para probar.

Ahora, déjenme abrir el juego con una opinión bien personal: el hardware dejó hace rato de ser solo placas verdes con chips y disipadores grises. Hoy hay quien elige un gabinete, una placa o hasta un cooler pensando tanto en cómo se ve como en cómo rinde, y me parece bien. GIGABYTE lo sabe, y esta movida hacia lo estético, sin resignar especificaciones serias, me parece un paso en la dirección correcta. Si tenés entre 40 y 60 años y estás armando o renovando tu PC, tal vez te convenga mirar estas placas no solo por la ficha técnica, que es competitiva, sino por ese gustito extra de ver un anime sonriéndote cada vez que abrís el gabinete. A mí, la verdad, me ganaron.

SA
Sofía AgüeroCultura y espectáculos

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