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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El viernes llega con viento y nubes a Neuquén, pero el finde trae un respiro en el valle y sigue crudo en la cordillera

La capital neuquina tendrá una jornada fresca con ráfagas del oeste que harán bajar la sensación térmica, mientras la AIC anticipa una mejora progresiva desde el sábado. En la zona andina, las nevadas débiles y el viento fuerte se mantendrán hasta el lunes.

Por Teresa GordilloSociedad · · hace 49 d
El viernes llega con viento y nubes a Neuquén, pero el finde trae un respiro en el valle y sigue crudo en la cordillera

El termómetro marca apenas unos grados sobre cero cuando la mañana del viernes 28 de agosto se asoma por las ventanas de Neuquén capital, y el cielo, que arrancó con algunas claridades, se va cargando de nubes grises a medida que pasan las horas. La térmica, que no va a pasar de dieciséis grados, promete una jornada fresca, pero lo que realmente se va a sentir en la cara es el viento del oeste, que soplará entre veintiuno y veintiséis kilómetros por hora con ráfagas que pueden trepar hasta los treinta y cinco. Cuando caiga la noche, el mercurio se va a desplomar hasta los cuatro grados y la sensación térmica va a ser todavía más baja. Así lo resumió la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas, que pintó un panorama con el cielo cubierto, viento constante y ese frío que se mete en la ropa aunque uno se abrigue bien.

Un finde que asoma con mejor cara en el valle

A pesar del arranque áspero, el pronóstico trae una buena noticia para quienes viven en Neuquén capital y en el resto del Alto Valle: el sábado y el domingo van a ser jornadas más amigables, con un ascenso gradual de la temperatura y un tiempo mucho más estable. La inestabilidad, aclaran desde la AIC, volvería el lunes, con el cielo otra vez cubierto y la posibilidad de algunas lluvias. Es decir, el finde aparece como una ventana razonable para salir, caminar o sentarse en una plaza, siempre con el abrigo a mano porque las mañanas y las noches todavía van a pegar fuerte.

  • Sábado y domingo en la capital: tiempo más estable y gradual.
  • Viento del oeste el viernes, con ráfagas de hasta 35 km/h en Neuquén.
  • Máxima del viernes en la capital: 16 °C; mínima nocturna: 4 °C.
  • Lunes: regreso de la inestabilidad y el cielo cubierto.

La cordillera, con nieve, heladas y ráfagas que complican

El que decida cruzar hacia la zona de los lagos o los destinos cordilleranos tiene que saber que el panorama es otro muy distinto. En la región de los lagos, este viernes la máxima se va a quedar clavada en cero grado, el cielo va a estar cubierto y durante la noche se esperan nevadas débiles que pueden dejar el termómetro en menos dos grados, con viento del oeste y del noroeste que va a llegar en ráfagas de hasta cuarenta y tres kilómetros por hora. Lo que más preocupa, sin embargo, es lo que viene el sábado y el domingo: las nevadas se mantienen, las mínimas nocturnas pueden tocar los menos seis grados hacia el domingo y la normalización recién asoma a comienzos de la semana que viene. Para los que conocen la zona, como Marcelo, vecino de Villa La Angostura, esto significa prender la estufa a leña temprano y revisar los techos antes de que se acumule la nieve: "Acá ya estamos curados de espanto, pero uno nunca se confía cuando el viento y la nieve se juntan", cuenta mientras mira el cielo plomizo desde su galería.

Zapala y Cutral Co, con el viento como protagonista

En el centro de la provincia, ciudades como Zapala, Cutral Co y Plaza Huincul también van a tener un viernes ventoso, con una máxima que rondará los diez grados y una mínima que bajará a seis. El cielo irá cambiando a lo largo del día, de variable a cubierto por la noche, y el viento del noroeste va a promediar los veintinueve kilómetros por hora, con ráfagas de cuarenta y uno. Pero la advertencia más fuerte la dejó la AIC para el sábado, cuando las ráfagas en esa zona podrían superar los ochenta kilómetros por hora, un número que obliga a asegurar techos, chapas y cualquier objeto que pueda salir volando. Recién el domingo se espera un cielo más despejado, aunque con una caída brusca de la temperatura mínima hasta los menos dos grados, un contraste que va a pegar fuerte después de un día tan ventoso.

Cuando la tarde del viernes empieza a caer en Neuquén y el viento empieza a hacer ruido en las persianas de la casa, la sensación es esa de días de transición que tiene el invierno patagónico, con un sol que se esconde rápido y un termómetro que cae más rápido todavía. Para los que se quedan en el valle, el plan es claro: aprovechar el sábado y el domingo que van a venir con mejor tiempo, y tener listo el abrigo y el paraguas para cuando el lunes vuelva la inestabilidad. Para los que tengan que subir a la cordillera o circular por la zona de Cutral Co y Zapala, en cambio, lo mejor es tomar todos los recaudos: ropa de abrigo, precaución con el viento en la ruta y mucha atención al estado del camino antes de salir, porque la montaña, una vez más, va a hacer honor a su fama.

TG

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