El tipo de cambio cerró sin movimientos y la brecha con la inflación sigue marcando el pulso del año
La cotización para la venta al público se sostuvo en mil quinientos treinta y cinco pesos en el Banco Nación, mientras que el paralelo retrocedió cinco pesos. Los números confirman que, en los últimos doce meses, la suba de precios duplicó con holgura a la devaluación.
El dólar para la venta al público cerró la jornada sin variaciones en el Banco Nación, donde la pizarra volvió a marcar mil quinientos treinta y cinco pesos, en lo que constituye el cuarto día consecutivo de estabilidad para la cotización de referencia que utilizan los hogares y las pequeñas empresas en sus operaciones cotidianas. El segmento informal, en tanto, mostró un leve retroceso de cinco pesos y se posicionó en mil quinientos cuarenta y cinco, con lo cual la distancia entre ambas referencias se redujo a apenas diez pesos, un margen acotado si se lo compara con los registros históricos del mercado cambiario argentino.
El economista Gustavo Ber, consultado sobre el comportamiento de la última rueda, señaló que el dólar mayorista mantiene su estabilidad y continúa por debajo de los mil quinientos quince pesos, una condición que calificó como bienvenida por los operadores del segmento.
El acumulado del año, en cifras
En lo que va de 2026, el tipo de cambio acumula una suba de cincuenta y ocho pesos, equivalente a un cuatro por ciento desde enero. En términos mensuales, octubre muestra una caída de seis pesos respecto del cierre de septiembre, lo que representa una baja del cero coma cuatro por ciento. Se trata de variaciones moderadas, dentro de un año en el que la divisa mostró una volatilidad acotada tanto en el segmento mayorista como en las pizarras que se actualizan a diario en las sucursales bancarias.
El dólar mayorista, que funciona como referencia para las importaciones y para buena parte de las operaciones de comercio exterior, cerró la jornada en mil quinientos trece pesos, con un volumen negociado en el segmento de contado de quinientos diez coma siete millones de dólares. La comparación interanual permite dimensionar mejor el fenómeno: desde los mil trescientos ochenta pesos de mediados de octubre de 2025, la suba acumulada es de ciento treinta y tres pesos, es decir un nueve coma seis por ciento en doce meses.
La diferencia con la inflación, dato central para el bolsillo
El cuadro adquiere otra dimensión cuando se lo cruza con la evolución de los precios. En los últimos doce meses, la inflación interanual superó el treinta y tres por ciento, un ritmo más de tres veces superior al que mostró la suba del dólar en el mismo período. En otras palabras, quien decidió ahorrar en pesos vio cómo el costo de vida trepó a una velocidad muy por encima de la devaluación, lo que en la práctica significa una pérdida de poder adquisitivo aun en un escenario de aparente calma cambiaria.
Para quienes necesitan comprar divisas o tienen gastos atados a la moneda estadounidense, la cotización en ventanilla bancaria continúa siendo la referencia más accesible frente a otras variantes del mercado. La brecha de apenas diez pesos entre el dólar oficial minorista y el paralelo refleja un escenario de relativa convergencia, en línea con el proceso de ordenamiento que vienen observando los analistas en los últimos meses.
De todos modos, la dinámica subyacente deja una señal clara para los ahorristas: en un año con inflación todavía elevada, la estabilidad del tipo de cambio no equivale a una defensa del salario ni del ahorro. Mientras los precios subieron más de un tercio y la moneda local apenas un cuatro por ciento en el acumulado, la diferencia entre ambas variables define quién conserva capacidad de compra y quién la pierde a ritmo sostenido.
